miércoles, 22 de marzo de 2017

El mejor negocio del mundo es el petrolero

Por Edgard Romero Nava, Expresidente de la Cámara Petrolera - El Universal - 22 de enero de 2017
Si el Gobierno toma la decisión de reactivar sólo la mitad de los 20.000 pozos petroleros cerrados, que registra el Ministerio de Petróleo, incorporando al sector petrolero privado podría disponer de 1,5 millones de barriles diarios más en un período de 3 años.
Cada pozo venezolano promedio bombea 270 barriles diarios, y si solo extrajera 150 barriles diarios por pozo, los 10 mil pozos estarían produciendo un volumen de 1,5 millones de barriles diarios. Sólo se necesita taladro “walk over”, utilizados para mantenimiento y rehabilitación.
Esta producción se puede reducir o agrandar dependiendo del presupuesto utilizado.
Un expresidente de la Asociación Venezolana de Geólogos advirtió hace años, que la mayoría de los pozos se pueden resucitar y que había que ir pozo por pozo, para ver su problema mecánico y otros.
Un ejemplo de que no hay pozos muertos, excepto los que están cementados, son los 3.439 pozos reactivados por los 32 convenios operativos. Esos maduros o marginales estuvieron 40 años abandonados, antes de la estatización petrolera. ¿Por qué?
Antes de la nacionalización, las patrullas exploratorias cuando  descubrían un pozo con menos de 400 barriles diarios lo dejaban, porque los precios eran tan bajos y había tantos que se podía abandonar por otros más productores.
Los veteranos dicen que un pozo cerrado se puede reabrir entre tres  días, o en cuatro semanas, según el problema y la profundidad del hueco, ya que puede estar dañada una bomba, o falta de electricidad, porque el costo de la perforación ya se hizo. y allí está abandonado.
Los costos para reactivar un pozo complicado cuesta unos $10.00 diarios durante 15 días, y si producen 150 barriles diarios, a $30 el barril es un ingreso diario de $4.500. A los 33 días de reparado ya se pagó la inversión, y por supuesto si toma más tiempo, aún sigue siendo un excelente negocio, por eso el mejor negocio del mundo es el petrolero.

miércoles, 8 de marzo de 2017

PDVSA Calificada hoy por prestigioso economista

Petróleos de Venezuela (Pdvsa) es la peor empresa petrolera del mundo. Lo asegura el economista Steve Hanke, el mismo que en diciembre incluyó al país entre los casos de hiperinflación. El profesor de la Universidad Johns Hopkins, basa su argumento en la caída de la producción y la "tasa de agotamiento".
En un artículo publicado en la revista Forbes, Hanke afirma que “el mal manejo de Pdvsa se puede ver con una mirada a la producción y las reservas”.
Números en mano, asegura que durante la gestión de Luis Giusti de 1994-98, la producción subió, pero por un tiempo corto.
“Con la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999, la caída de la producción se acentuó hasta colapsar en 2002 tras un breve golpe de estado (…) Luego de ello la producción repuntó un poco, pero al morir Chávez y la ascensión de Nicolás Maduro a la Presidencia, comenzó otra caída pronunciada. Esto ha dejado la producción de Pdvsa 20% por debajo del nivel que tenían cuando Chávez tomó el poder en 1999″, señala.
El experto va un poco más allá y detalla que para valorar la caída de la producción es necesario revisar las reservas probadas de crudo y la tasa de agotamiento, esta última se calcula dividiendo la producción anualentre las reservas probadas.

“La tasa de agotamiento ha estado cayendo como una roca desde 2007. Actualmente se ubica en 0,35%, lo que implica que el tiempo promedio para la extracción y venta de un barril de petróleo es de 198,6años”, estima el también director del Proyecto de Divisas Problemáticas del Instituto Cato de Washington.
Hanke explica las implicaciones económica de estos datos: “el valor de un barril de petróleo en el suelo depende del tiempo que se tarda en extraerlo. Si, por ejemplo, el precio del petróleo sigue siendo el mismo, un barril de petróleo producido y vendido hoy vale más que un barril producido y vendido mañana. Dada la tasa increíblemente baja en la que Pdvsa está agotando sus reservas, las reservas de Venezuela -las más grande del mundo- carecen esencialmente de valor”.
En otras palabras, a pesar de tener las mayores reservas internacionales del mundo, su valor es nulo si no se extraen a mayor velocidad.
Coloca como ejemplo a la empresa petrolera más grande del mundo y quizás archienemiga de Venezuela: Exxon. Al cierre de 2015 su tasa de agotamiento era de 8,15%, “lo que implica que le toma un promedio de 8,2 años extraer y vender un barril de petróleo”.

Agrega Hanke, que además de esta situación Pdvsa está generando un flujo de caja negativo: enfrenta un pago de intereses y capital de $10.000 millones este año, pero los reportes indican que solo tiene $2.000 millones. “En principio, el gobierno deber acudir al rescate, pero las reservas internacionales del país están por debajo de los $10.500 millones”.

martes, 10 de enero de 2017

El recorte de la OPEP

Por José Toro Hardy - El Universal - Caracas - 10 de enero de 2017
A partir del 1 de enero entró en vigencia el recorte de producción acordado por la OPEP. Como era de esperar los mercados internacionales abrieron con un aumento en el precio. Los dos principales crudos marcadores (los que sirven de referencia en las fórmulas para la determinación del precio), abrieron en alza. El crudo europeo Brent (del Mar del Norte) se ubicó en $ 57,15 por barril y el crudo WTI de Texas alcanzó a $ 55,08 por barril. Por su parte, la cesta venezolana sufrió una leve baja ubicándose en $ 45,66.

¿Cuál será el efecto neto?
No está claro el beneficio final que pueda recibir nuestro ingreso petrolero. Debemos entender que el aumento sólo beneficia al crudo que exportamos bajo condiciones de mercado y excluye por tanto el consumo interno y el que se exporta vía Petrocaribe a Cuba, Nicaragua y otros países del Caribe, que está amparado por acuerdos especiales a través de los cuales la mitad de la factura se paga mediante trueque en tanto que la otra mitad se cancela a plazos absurdamente largos e intereses ridículamente bajos. No está claro cómo afecta el aumento al petróleo que enviamos a China por concepto de pago por deudas pendientes.

En todo caso, habría que determinar el efecto neto que experimentará nuestro ingreso petrolero. Si bien hay un aumento en el precio que recibiremos por lo exportado, el mismo se obtiene a costa de recortar 95.000 barriles diarios de producción. Tenemos por tanto que calcular si lo que vamos a recibir de más por concepto del incremento en el precio de lo exportado supera a lo que vamos a recibir de menos por concepto del petróleo que dejaremos de producir. Pero hay otra consideración adicional. Venezuela está hoy en día importando grandes cantidades de crudo WTI (para diluir nuestros crudos extrapesados de la Faja del Orinoco), gasolinas y nafta (que nuestras deterioradas refinerías ya no producen en cantidades suficientes) y otros derivados de alto valor cuyo aumento en los mercados será particularmente agudo por tratarse de los productos de mayor calidad.
Al sumar y restar todos los elementos antes mencionados pudiera darse el caso de que el efecto neto resulte negativo o, en todo caso, que de haber un efecto neto positivo este resulte insignificante.
 

El efecto en el “fracking”
Pero lo anterior no es sino una faceta del problema. El otro aspecto es el impacto que el recorte de la OPEP y de algunos países no OPEP tendrá en la producción de petróleo de lutitas (shale oil) en EEUU. Recordemos que se trata de hidrocarburos contenidos en los poros y entre las capas de un tipo de rocas denominadas “lutitas”, que no pueden ser extraídos por vías convencionales; pero, gracias a una tecnología denominada “fracking” (consistente en fracturar dichas rocas en el subsuelo vía presión hidráulica), se logra liberar los hidrocarburos (petróleo y gas) que contienen. Gracias a ello la producción petrolera de EEUU había aumentado en 5 millones de barriles diarios en 5 años.

Una de las limitaciones para su aplicación era su mayor costo. Por ello, frente a la caída del petróleo en los últimos años, las inversiones en “fracking” se habían reducido. Sin embargo, debido a los recortes de la OPEP y su efecto en los precios, ya comenzó a aumentar el número de taladros dedicados a esta actividad en EEUU.
El otro aspecto es la curva de aprendizaje tecnológico que ha contribuido a reducir sensiblemente el costo de producción por barril en los principales yacimientos de lutitas petrolíferas. Veamos:
Entre el 2013 y el 2016 el costo de producción en las principales cuencas: Eagle Ford (Texas), Bakken (Dakota del Norte), Niobrara (Colorado y Wyoming), Permian Delawere (Texas) y Permian Midland (Texas) se ha venido reduciendo desde un máximo cercano a los 100 dólares por barril hasta un promedio que oscila en torno a los 35 dólares y en algunos casos baja hasta $ 27 por barril. La tendencia a la caída en el costo por barril se mantiene.
A lo anterior hay que agregar que recientemente el US Geological Service (USGS) anunció el descubrimiento del mayor yacimiento de petróleo de lutitas en EEUU, el Midland Wolfcamp ubicado en Texas, cuyas reservas se estiman en unos 20.000 millones de barriles de petróleo y 16 billones de pies cúbicos de gas natural, con un valor estimado de $ 900.000 millones.
Parece obvio que el “fracking” ha introducido cambios estructurales en los mercados petroleros al imponer un techo a los precios. Los aumentos de precios derivados de una política de recortes de producción que la OPEP parecía haber abandonado desde hace algunos años, constituyen el mayor estímulo que se le puede dar a las inversiones en “fracking”. Su reactivación conducirá a una nueva saturación de la oferta petrolera y a sacar del mercado a los productores con mayores costos.

lunes, 26 de diciembre de 2016

La anunciada tragedia del arco minero en Venezuela

Por Miguel Henrique Otero - Editorial El Nacional - 26/12/2016

El 5 de agosto se puso en movimiento una nueva maquinaria de muerte y destrucción del futuro de Venezuela. En un acto celebrado en la sede del Banco Central de Venezuela, Nicolás Maduro firmó unos “contratos, acuerdos y memorandos de entendimiento para el Plan de Inversiones del Arco Minero del Orinoco”. En el encuentro firmaron representantes de empresas venezolanas, empresas trasnacionales y, no podía faltar, uno con la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas, perteneciente a la FANB. Huelga decirlo: Padrino López estuvo presente en el acto.
Antes de continuar, debo pedirle a los lectores de este artículo que pongan la mejor atención posible a los datos que voy a consignar en lo que sigue: el Arco Minero compromete 111.843 kilómetros cuadrados del estado Bolívar, es decir, más de 46% de toda su superficie. Esto equivale a casi 12% del territorio nacional. Quiere decir, ni más ni menos, que el 5 de agosto fueron entregados a empresas extranjeras, venezolanas y a una empresa militar autorizaciones para explotar las riquezas de casi 12% del territorio venezolano.
La más elemental obligación de quienes amamos a Venezuela, es preguntarnos a qué territorio nos referimos. Hablamos de una región, reconocida en el mundo como un espacio único en el planeta, donde se concentran cuencas hidrográficas fundamentales de agua dulce –casi 80% del agua que se genera en el país, de acuerdo con los expertos–, inmensas zonas boscosas y selváticas, una biodiversidad que se expresa en miles y miles de especies de flora y fauna, así como la más estratégica red hidrográfica del país. Pero hay más: en esa zona tienen asiento algunas menguadas poblaciones indígenas, muchas de ellas en estado demográfico, sanitario y social realmente crítico. En esa área se produce más de 65% de la electricidad que Venezuela consume cada día. Una parte considerable de esa zona está protegida por la Constitución y las leyes, bajo regímenes especiales: son Áreas Bajo Régimen Especial de Administración, figura creada en 1983 en la Ley Orgánica de Ordenación del Territorio.
Nada de esto ha sido considerado. Violando la Constitución y decenas de leyes, desconociendo la inviolabilidad de las Abraes, violando los derechos de los pueblos indígenas, violando los más elementales enunciados del sentido común, sin atisbo alguno de amor por la patria o mínima preocupación por el futuro del país, pasando por encima de los más básicos principios que deben regir la administración de las riquezas nacionales, actuando bajo los parámetros del capitalismo más descabellado, voraz e inescrupuloso, Maduro y su séquito han tomado la decisión de entregar casi 12% del territorio del país a lo que resultará, no solo un vasto programa de saqueo minero, sino algo mucho peor: la destrucción de toda una región medular para la sostenibilidad ambiental de Venezuela.
En ese territorio, además de los minerales más conocidos –como el hierro, el oro, el diamante y la bauxita–, también hay otros como el coltán, el tantalio y el niobio, cuyo valor en el mercado mundial es cada día más estratégico. Los expertos hablan de reservas minerales no menores a las 8.000 toneladas que el gobierno está rematando a cambio de unos dólares que necesita de forma urgente, para tapar el incalculable desfalco que ha cometido a lo largo de 17 años.
La denuncia de lo que significa el Arco Minero debe convertirse en una política, por encima de las diferencias partidistas e ideológicas. Hay expertos, como Fernando Jáuregui, que han advertido sobre el inminente uso de cianuro para estos fines; Alexander Luzardo ha expuesto con detalle el amplio rango de las violaciones que están implícitas en estos contratos y acuerdos; Santiago Arconada ha dicho: “Es una puñalada en contra de la vida en el planeta tierra”, con lo cual advierte que las nefastas consecuencias de esos acuerdos sobrepasarán el territorio venezolano; dirigentes indígenas han denunciado la inviabilidad de esos acuerdos, que se han adelantado sin consulta alguna.
A quienes prometan que Maduro y su gobierno de incompetentes controlarán las operaciones de esas empresas, les respondo: indaguen sobre cuál es la situación hoy de las explotaciones mineras en Venezuela. Ahora mismo, tal como lo ha señalado el diputado Francisco Sucre, la región minera del estado Bolívar es una región sin ley. Una región de delincuencia organizada y muerte. Pranes con ejércitos propios controlan las minas. Es una industria que no aporta beneficio alguno para el país. La acción del Estado resulta ocasional y desproporcionada, como la nueva masacre recién denunciada en Tumeremo. La minería en Venezuela no es solo una actividad extractiva sino una fábrica de muertes. La ingobernabilidad y mortandad de hoy será la misma que mañana.
Les hablo aquí a los venezolanos de bien, más allá de las diferencias ideológicas y políticas que puedan separarnos. Hay que impedir que la maquinaria de muerte y destrucción que es el arco minero continúe avanzando. Hay que detener de inmediato los nuevos pasos de este programa. El gobierno de Maduro y las autoridades a las que corresponde no tienen capacidad alguna para controlar lo que viene. No les interesa, además, tal como han demostrado en El Callao en los últimos años. Necesario es repetirlo: hay que poner al fin a proyecto del Arco Minero, incubado como una tragedia –otra más– para Venezuela. No hay alternativa: pararlo equivale de revocar a Nicolás Maduro. No hay otra salida.

jueves, 28 de julio de 2016

RUINA DE PDVSA

Por Pedro. E. Palma - El Nacional - 28/07/2016
Hace pocos días se dieron a conocer los estados financieros consolidados de Pdvsa al 31 de diciembre de 2015 con sus respectivas notas contables, y el Informe de Gestión Anual de dicha empresa correspondiente al año pasado. El análisis de esos documentos ratifica lo que se ha venido alertando desde hace varios años, en el sentido de que la gestión de esa organización la está llevando a la ruina.
La transferencia compulsiva de cuantiosos recursos a fondos destinados a financiar gasto público, como es el caso del Fonden, el Fondo Miranda y otros, así como la obligación que se le ha impuesto a esa institución de destinar una enorme cantidad de dinero al financiamiento de operaciones que nada tienen que ver con su actividad medular, la han condenado a padecer una severa estrechez financiera, y a abandonar o descuidar una serie de tareas fundamentales del negocio petrolero. Ello se ha traducido en una caída sostenida de su capacidad de producción y de sus volúmenes de exportación, situación que se ha agravado por el desplome de los precios petroleros de los dos últimos años.
Múltiples son los ejemplos que se pueden citar para soportar lo dicho. Uno es la desproporcionada carga que tiene que asumir Pdvsa para financiar los distintos programas sociales del gobierno, muchos de ellos conocidos como “misiones”. De hecho, los aportes que por ese concepto tuvo que hacer esa empresa en 2015 superaron los 19,2 millardos de dólares, una cifra 21,2% mayor que la de 2014, a pesar de la caída de 49,5% del precio promedio de exportación.
Adicionalmente, Pdvsa está obligada a pagar con despachos petroleros la cuantiosa deuda contraída por el gobierno con China, a pesar de que esa empresa no ha sido la que ha recibido ni ha utilizado los fondos obtenidos a través de esos préstamos. De hecho, de acuerdo a la información recién publicada, el año pasado Pdvsa despachó al país asiático 579 mil barriles diarios (MBD) de crudo y productos, de los cuales 375 MBD se destinaron al pago de capital e intereses de la deuda contraída, por lo que tan solo 204 MBD, es decir un 35% del volumen enviado, le produjeron ingresos a la empresa.
Otra pesada carga la generan los Acuerdos de Cooperación Energética suscritos con distintos países de la región, según los cuales los pagos de una buena parte de los hidrocarburos vendidos son financiados a largo plazo con intereses de 1% y 2%. Si bien las ventas dentro de los convenios de Petrocaribe, Alba y otros a países distintos a Cuba pasaron de 108,9 MBD en 2014 a 88,3 MBD en 2015 (una contracción de 18,9%), la situación con Cuba fue muy diferente. De hecho, los volúmenes de crudo y productos despachados a ese país dentro del marco del Convenio Integral de Cooperación Cuba-Venezuela, aumentaron 9,4% en 2015 con respecto al año precedente, llegando a 97,8 MBD, ventas que no las paga el país caribeño en efectivo, pues estas son objeto de compensación con los servicios médicos prestados a través de la misión Barrio Adentro II. El valor de esos despachos, en base al precio promedio de exportación de ese año de 44,65 dólares por barril, fue de 1.593,9 millones de dólares.
Si se toman como ciertos los estimados presentados en distintos documentos, según los cuales el gobierno cubano le cobra a Venezuela un monto en torno a los 14.000 dólares mensuales por cada uno de los 28.000 especialistas de salud que presta sus servicios en la Misión Barrio Adentro, cifra, por cierto, muy superior a la que se le paga a cualquier médico venezolano en los hospitales públicos, el valor de los crudos y productos enviados a ese país el año pasado solo compensaría un tercio del costo de la asistencia médica cubana, quedando aún por pagar más de 3.100 millones de dólares.
Con cargas financieras como las descritas se condena a la ruina a cualquier empresa, por lo que la trillada frase “ahora Pdvsa es del pueblo” no es más que una burda y chocante falacia.


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domingo, 17 de julio de 2016

El dolor por la partida

Por Alejandro J. Sucre - El Universal - 17/7/2016.
Yo quisiera enviar un mensaje a esas empresas transnacionales y un saludo de respeto, agradecimiento y dolor por su partida. Debemos recordar que antes de haberse retirado, mención especial a Kimberly Clark, esas empresas transnacionales decidieron lo contrario: venir a Venezuela a producir. Vinieron con el dinero para invertir en nuestro país. Un dinero obtenido en otras latitudes desarrollando productos innovadores elaborados en sus centros de investigación y desarrollo. Para invertir en Venezuela, las gerencias de esas empresas como Kimberly Clark, Good Year, Clorox, etc., contaron no con su dinero propio, que sería bastante, sino con el dinero de ahorristas de todo el planeta que invierten en acciones emitidas a través de las bolsas de valores internacionales. Una vez que Kimberly Clark o cualquier otra transnacional o empresa nacional decide invertir en Venezuela, la multitud de impactos positivos que conlleva son infinitas. Nuevas tecnologías, actualizadas prácticas gerenciales, formación humana para el trabajo, extracción y uso de recursos naturales, transporte marítimo y terrestre de materias primas y productos terminados, pago de impuestos, estímulo a otras empresas a que compitan con mejores productos en el mercado venezolano, ocupación maravillosa de la población venezolana en actividades productivas, estímulo a la preparación profesional para escalar posiciones en las empresas, estímulo a nuevos empresarios venezolanos para competir y/o para convertirse en suplidores, estímulo a las bolsas de valores del país para la inversión en nuevas empresas, etc. En pocas palabras, cada inversión en Venezuela es un aliento de vida. Y ese aliento es Kimberly Clark. Así debemos entender la ilusión y el efecto de Kimberly Clark cuando invirtió en nuestra Venezuela querida. Muchas gracias de verdad a esa maravillosa empresa y a sus accionistas de todo el planeta por haber invertido en nuestra Venezuela querida.También es importante para todos los venezolanos entender por qué se retiran Kimberly Clark así como otras transnacionales y nacionales del país. La principalísima causa es el control de cambio. El control de cambio en Venezuela es un sistema de distribución de divisas al estilo piñata. El estilo piñata significa que el más rudo y violento es el que agarra el palo para romperla (militares) y luego se queda con los caramelos (las divisas). Unos funcionarios públicos abren y cierran la piñata para repartir entre sus panas, y las empresas como Kimberly Clark que tienen centenares de empleados y equipos e instalaciones con gastos fijos que cubrir, no llegan a la repartición. Tampoco las leyes que imponen los funcionarios en el control de cambio les permite comprar y vender divisas para obtener materias primas en otro mercado privado. O sea, que empresas como Kimberly Clark que trajeron dinero recogido de ahorristas en todo el planeta o empresarios venezolanos que tienen sus ahorros, no saben cuándo obtendrán divisas para comprar materias primas y poder producir, vender y pagar sus compromisos. También, las empresas como Kimberly Clark se marchan porque la infraestructura no se desarrolla en Venezuela por causa de la corrupción. La población crece y no hay infraestructura. Como si se duplica o triplica la población que vive en una misma casa y para colmo los responsables ni siquiera reparan los baños cuando se dañan La respuesta del gobierno ha sido la misma que cometieron los comunistas del siglo XX, repitiendo sus errores. Acusan a los accionistas del mundo de Kimberly Clark de venir a explotar al venezolano. Ahora que ya nos explotaron, que se vayan y tomamos sus empresa 
¿Canibalismo o redención? Muchos de los que celebran las tomas de empresas y fincas por parte del gobierno del presidente Maduro, en especial los articulistas de Aporrea, en sus vidas han sembrado 1 m2 de tierra. Veremos que muchos de los que celebran más tomas de empresas debieron más bien haber propuesto la creación de nuevas empresas para competir y crear en lugar de canibalizar a las empresarios que ya invirtieron. Por qué el gobierno no creo en 17 años otra Kimberly Clark y se la entregó a los obreros.
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lunes, 6 de junio de 2016

Al Ministro de Finanzas - Venezuela -

Por Guillermo García N. 
  • Por mucho tiempo he sido un defensor y promotor del mercado de valores nacional y he trabajado en el área por muchos años, tratando de desarrollar el mercado. En los ya varios artículos que he escrito sobre el tema del mercado local y qué hacer para recuperarlo e impulsarlo, he ofrecido varias opciones para implementar y desarrollar, que permitan que el mercado de valores sobreviva y sea factor de importancia fundamental para la economía y los inversores.

  • Una característica presente en las economías de países desarrollados o en vías de alcanzarlo, es poseer un mercado de valores amplio y desarrollado. En estos países, el ahorro interno de los ciudadanos es en buena parte canalizado hacia el mercado de valores y de capitales, para que éste sirva eficientemente en la asignación de esos recursos. De esta manera el sector privado financia sus inversiones y crecimiento de mediano y largo plazo, así como también el sector público accede recursos para cubrir necesidades de financiamiento del gobierno central, municipal y estatal. Una de las fórmulas más eficientes para una democratización del capital, lo constituye el mercado de valores. Mediante la compra o cesión de acciones, los individuos tienen la oportunidad de participar en la propiedad a través de la tenencia accionaria.
  • Difícilmente hoy, puede un país mantener tasas de inversión creciente, como de desarrollo económico sostenido, sino cuenta con un mercado de valores robusto, de amplia y sólida participación. En estos países, tanto el Estado como el sector privado trabajan conjuntamente en la elaboración y promoción de leyes, normas; así como de formas de perfeccionamiento del mercado de valores que permiten su desarrollo, transparencia y seguridad.
  • En nuestro país, el  mercado de valores tiende a desaparecer si no se toman medidas urgentes, las cuales he planteado en otros artículos. Estamos extremadamente lejos de alcanzar las dimensiones y desarrollo de otros mercados latinoamericanos como los son Brasil,  Chile, Colombia, Argentina o Perú. Es mucho lo que debemos hacer para crear las condiciones necesarias para su crecimiento y desarrollo. En este sentido dentro del proceso de democratización del capital que el gobierno  puede llevar adelante y que sugiero, está la participación del venezolano común en ese proceso a través de la venta o cesión de porcentajes accionarios de empresas que están en manos del Estado, colocando porcentajes de estas acciones o unidades de inversión en la Bolsa de Valores de Caracas y la Bolsa Pública Bicentenaria. Por ejemplo, en el caso de las empresas del acero y del aluminio (Sidor, Venalum, Alcasa, Bauxiven, empresas mixtas petroleras, cementeras, telecomunicaciones, bancarias), el esquema de participación accionaria para los trabajadores y accionistas en general, es una opción que debe ser seriamente evaluada. Es totalmente factible colocar un 30 o 40% de esas acciones en el mercado de valores nacional, con particular énfasis para la inversión de pequeños y medianos inversionistas y trabajadores cajas de ahorro, fondos mutuales.
  • Otra forma apropiada y de amplitud de participación al capital, lo podrían constituir la creación de los fondos de pensiones privados. Mediante la creación de dichos fondos, éstos podrían invertir una parte de sus patrimonios en los procesos de participación accionaria puestas en el mercado de empresas de Guayana, Pdvsa (empresas mixtas donde Pdvsa tiene el 60%), del gas y petroquímica  y empresas industriales y de servicios en poder de Fogade (centrales eléctricas, hoteles e inmuebles). Si se quiere salvar al mercado de valores hay que tomar medidas urgentes. Los operadores del mercado, con el apoyo de  las bolsas  y la SNV, deben unir esfuerzos para adelantar estrategias conjuntas que permitan lograr los siguientes objetivos y acciones: La captación de nuevas empresas a la pizarra de cotización de la bolsa; la inclusión de pequeñas y medianas empresas con requerimientos de entrada y de costos más flexibles; la creación de nuevos instrumentos de inversión, tanto de renta variable (acciones) como de renta fija (bonos) que permitan atraer inversionistas; así como fomentar la creación de nuevas alternativas de inversión como fondos inmobiliarios, titularizaciones, fondos de índices, fondos mutuales, fondos de pensiones y la negociación de títulos de deuda  pública a los, operadores autorizados de valores , incluidos la negociación de los strips (cupones de interés).  En cuanto a los títulos públicos, he promovido desde hace ya tiempo la implementación y establecimiento de negociación de títulos valores públicos denominados en dólares (Venedólar) en la bolsa, para darle transparencia, aumentar la oferta de dólares al mercado y buscar alternativas de obtención de divisas para las importaciones fuera de Dipro a través del Venedólar. 
  • Está en sus manos ministro impulsar el mercado y situarlo donde siempre debió estar, y a la par de Latinoamérica.
  • Asesor Financiero
  • Candidato AMDP Harvard University

lunes, 18 de abril de 2016

Bahía de Cochinos: la invasión que pudo evitar cinco décadas de dictadura en Cuba

El 17 de abril de 1961 pudo haber cambiado la historia de Cuba. Ese día se produjo el desembarco en la bahía de Cochinos, en la costa sur de la isla, de la Brigada de Asalto 2506, integrada por 1.500 cubanos entrenados y financiados por Estados Unidos, que pretendía poner fin al régimen comunista que había implantado Fidel Castro poco más de dos años antes.
Pero la falta de convicción del demócrata John F. Kennedy en una operación que había sido impulsada por su antecesor republicano, Dwight D. Eisenhower, le privó del respaldo necesario y frustró sus posibilidades de éxito.
De haber triunfado, «nos habríamos ahorrado 55 años de dictadura oprobiosa, tiranía, muerte, sangre y destrucción», asegura Luis González Lalondry, hoy de 82 años y que con 27 fue jefe de Comunicaciones de uno de los batallones que combatió aquel día.
Lalondry y otros veteranos de lo que él llama un «desembarco patriótico» recuerdan para ABC desde su largo exilio en Miami lo que vivieron aquel episodio en el que trataron de frenar la dictadura comunista en la isla.

El respaldo de Estados Unidos

Desde principios de 1960, las autoridades norteamericanas habían dado luz verde al adiestramiento de hombres con vistas a futuras operaciones contra el régimen de Fidel Castro. El origen de la Brigada 2506 que finalmente se encargaría del intento de invasión fue un grupo de jóvenes estudiantes y ex militares rebeldes de Cuba que se empezaron a concentrar de la mano de la CIA en una isla frente a la costa occidental de Florida, en el golfo de México, desde donde se les envió a formarse en países centroamericanos como Panamá y Guatemala, donde se fueron incorporando otros nuevos reclutas.
Uno de aquellos primeros jóvenes era Jorge Gutiérrez Izaguirre, alias «El Sheriff», un alumno de Derecho en la Universidad de La Habana que se instruyó como radiotelegrafista y que fue designado como segundo jefe de un grupo de infiltración que debía tomar contacto con los guerrilleros anticastristas que estaban operando en la isla.
A sus 80 años, Izaguirre recuerda como si fuera hoy que a las siete de la mañana del 19 de marzo de 1961, unas semanas antes del desembarco en Bahía de Cochinos y habiendo contactado ya con la resistencia anticastrista, el pequeño grupo con el que se encontraba amaneció rodeado por unos 1.500 soldados del régimen en la provincia de Matanzas.
Tras formarse una «balacera», trató de cruzar una explanada y una bala de un fusil belga Fal le atravesó desde la paleta hasta el esternón, perforándole el pulmón derecho, mientras otros compañeros caían fulminados a su lado, rememora mostrando el agujero que el balazo le ha dejado de por vida en el pecho. Cuando intentaba reincorporarse con una granada en la mano, un oficial se dispuso a terminar con su vida. «Hijo de puta, te voy a rematar», le anunció. Sin embargo, cuando apretó el gatillo el arma se le había encasquillado y pudo sobrevivir, explica este antiguo combatiente en las instalaciones de la llamada Casa de la Brigada 2506 en Miami.
Izaguirre estuvo después a punto de ser fusilado, pero volvió a esquivar la muerte al suspender Fidel Castro la ejecución de prisioneros. En cambio, acabó cumpliendo 18 años de prisión con trabajos forzados.

La aviación castrista, intacta

Una de las claves del fracaso de la operación de Bahía de Cochinos fue que no se pudo acabar con la aviación castrista. Esteban Bovo Carás pilotaba una de las ocho naves que volaron desde Nicaragua el 15 de abril para bombardear la fuerza aérea del régimen.
Por una parte, se habían retirado las torretas de ametralladoras traseras para reducir el peso de las naves y aumentar la autonomía de vuelo, lo que les impidió defenderse como habrían podido hacerlo con todas sus armas cuando un enemigo se situaba a su cola. «El primer día, perdimos la mitad del escuadrón», se lamenta Bovo.
Por otro lado, tras las primeras protestas de Cuba ante Naciones Unidas, Kennedy ordenó suspender los vuelos de los días siguientes, con lo que buena parte de los aviones castristas quedaron intactos para hacer frente al desembarco. «Eso fue suficiente para acabar con nosotros», recuerda el antiguo piloto de un B-26.
El día del desembarco, el 17 de abril, Luis González Lalondry se encontraba a bordo del «Houston» con el Batallón 5, listo para desembarcar con explosivos y las armas para distribuir entre los cubanos que se sumaran a la invasión. Pero a las 9.15 de la mañana, el buque recibió el impacto de un cohete lanzado por un T-33 y el capitán del barco lo lanzó contra la costa para encallarlo y evitar que se hundiera del todo, aunque no pudo impedir que parte de los hombres murieran ahogados o alcanzados por la artillería en la cubierta. Los que llegaron a la orilla, trataron de alcanzar Playa Larga, que fue donde «se combatió más duro», señala. A su juicio, la de la Brigada 2506 fue«una misión heroica».
Otro de los barcos, el Río Escondido fue alcanzado de lleno por los bombardeos enemigos, provocando una explosión «gigantesca», rememoraAurelio Pérez Lugones, que ejerció como segundo en el Servicio de Inteligencia.
«La idea era que, una vez asegurada la cabeza de playa, aterrizaran los aviones y se surtieran con lo que llevábamos en los barcos y comenzaran a operar desde este aeropuerto», explica señalando sobre un mapa unas pistas próximas a la bahía.
Para Pedro Corzo, presidente del Instituto para la Memoria Histórica Cubana contra el Totalitarismo, «la política primó sobre las consideraciones militares de los encargados de planificar la operación». «Indudablemente el presidente no estaba convencido del todo de la necesidad de ese tipo de acción militar.», señala Corzo, ya que «Kennedy había heredado el plan de su predecesor y lo enmendó, convirtiendo lo que en principio iba a ser una guerra irregular en una de tipo convencional, sin facilitar los recursos que tal tipo de contienda demanda».

domingo, 17 de abril de 2016

Venezuela: Guerra política, jurídica e institucional

Por José Vicente Rodríguez Aznar - El Universal - 17/04/2016 

La semana pasada escribí algunos comentarios sobre la inconstitucionalidad declarada por la Sala Constitucional a la Ley del Banco Central de Venezuela aprobada por la Asamblea en marzo del presente año. Se me ha pedido que los amplíe, lo que hago a continuación.
En las elecciones parlamentarias del pasado 6-D triunfó la oposición con una mayoría del 67% de los diputados de la Asamblea Nacional, despojando al oficialismo del predominio mantenido en los últimos años. El Ejecutivo Nacional todavía no ha asimilado esta realidad e intenta apoderarse de funciones de la nueva Asamblea, con el apoyo de los demás poderes, en especial, del Tribunal Supremo de Justicia. Sirve de ejemplo lo ocurrido con las recientes leyes del BCV.
El Presidente Maduro en fecha 30-12-2015, al conocer la nueva composición de la Asamblea, hizo un último uso de la Ley Habilitante faltando apenas 24 horas para que ella feneciera y tan solo cinco días para que se instalara el nuevo Parlamento, modificando la Ley del BCV que él mismo había dictado el 19-11-2014. Esta modificación despojó a la nueva Asamblea de funciones que antes tenía, traspasándoselas al Ejecutivo. Veamos:
a) Eliminó la atribución de la Asamblea de ratificar, con el voto de la mayoría de sus miembros, la designación del Presidente del BCV efectuada por el Presidente de la República. Lo mismo ocurre en caso de su falta absoluta.
b) Eliminó la facultad de la Asamblea de designar dos Directores del BCV, mediante el voto de la mayoría de sus miembros.
c) Eliminó la obligación del presidente del BCV de comparecer ante la Asamblea para rendir cuentas de su gestión.
d) Introdujo la facultad del BCV para financiar déficits fiscales, la cual está expresamente prohibida por la Constitución
e) Introdujo la autorización al Directorio del BCV para suspender transitoriamente la publicación de información estadística, cuando así lo requiera el Presidente de la República.
La Sala Constitucional analizó la Ley aprobada por la Asamblea, la comparó con la Ley dictada por Maduro en 2015 y la declaró inconstitucional. Entre sus motivaciones destacan que la Asamblea incurrió en desviación de poder en contra la autonomía de los poderes públicos; que la nueva mayoría parlamentaria tuvo el propósito de ejercer el control político sobre el BCV y que la designación de todos los miembros de su Directorio le corresponde solo al Presidente de la República.
Ahora bien, es de observar que la Ley aprobada por la Asamblea es prácticamente la misma que la dictada por Maduro en noviembre de 2014. a la cual la Sala Constitucional no le hizo objeción alguna. El propósito de la Asamblea era retomar las funciones que ya tenía en la Ley de 2014. Si la Sala Constitucional fuera consecuente con sus criterios, los mismos motivos que ha expresado para objetar la Ley aprobada por la Asamblea en marzo 2016, debió tenerlos también para declarar inconstitucional la Ley del 2014 aprobada por Maduro, lo cual no hizo.
Por lo tanto, habría que preguntarse si la Sala Constitucional aplica distintas interpretaciones de la Constitución sobre un mismo texto legal, según quien sea el legislador que lo apruebe y el grupo político que domine la Asamblea. Habría que preguntase también cómo queda la seguridad jurídica tan necesaria para nuevas inversiones que reactiven la producción.
Lamentablemente existe en el país una guerra política, jurídica e institucional entre la Asamblea y los demás Poderes Públicos que daña a las instituciones e indigna a la mayoría de la población que rechaza la intolerancia, exige respeto entre las instituciones y desea la convivencia pacífica para el bienestar del país

viernes, 25 de marzo de 2016

Índice Competitividad Urbana - Miami primero, Caracas última (52)

César Tinoco - El Nacional Web - 25/03/2016
Hace pocos días la revista América Economía publicó su Ranking de mejores ciudades para hacer negocios 2016. El ranking se realiza según una herramienta denominada ICUR (Índice de Competitividad Urbana) elaborada por dicha publicación y de su propiedad, que permite ordenar a las ciudades estudiadas de mayor a menor capacidad y/o potencial de negocios.
Se analizaron 52 ciudades, quedando de primera Miami y de última Caracas. Las diferencias más grandes que tuvo Caracas con respecto a Miami se ubicaron en las dimensiones de servicios a ejecutivos (costo y calidad de vida que soportan el sistema de negocios), infraestructura y conectividad física (movilidad terrestre, marítima y aérea dentro y desde y hacia el exterior), poder de marca (conjunto total de activos tangibles e intangibles vinculados en forma directa o indirecta al nombre de la ciudad) y dinamismo económico (creación de riqueza, captación de inversiones, estabilidad económica y caracterización de los mercados de bienes, laboral y financiero).
Tal y como puede inferirse, la pésima gobernanza del país y en particular de la ciudad de Caracas, reflejada en sus consecuencias como la inflación, la recesión, la escasez alimentos, medicinas y dólares, la imposibilidad de convertir la moneda local en divisas y la inseguridad, distancian a Caracas de una referencia comparativa como Miami.
Igualmente, y a principios de enero de 2016, El Nacional nos dio a conocer que esa, la peor ciudad latinoamericana para hacer negocios, es también la primera más violenta en el mundo. El informe de la organización no gubernamental Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, ubica a Caracas como la ciudad más violenta del mundo: 120 homicidios por cada 100.000 habitantes lo certifican.
Ahora bien, ¿Quiénes han sido los gobernantes de Caracas desde hace mucho tiempo? Pues nada y más y nada menos los mismos que hasta diciembre de 2015 fueron mayoría en la Asamblea Nacional: los militantes del PSUV.
En efecto, desde el año 2009 y hasta octubre de 2014, la jefe de gobierno del Distrito Capital, cargo designado por el presidente de la república, fue Jacqueline Faría, famosa por su promesa relacionada con la limpieza del rio Guaire y con su propuesta –más reciente- de hacer colas “sabrosas”. Luego siguió Ernesto Villegas por 7 meses, hasta mayo de 2015. Seguidamente ocupó el cargo Luis Dugarte por 7 meses más, hasta enero de 2016. Finalmente, y desde éste enero de 2016, el cargo de jefe de gobierno del Distrito Capital lo ocupa un tal Daniel Aponte.

La resonancia “macnética” (sic, médicos cubanos dixit) cerebral de un bebe con 28 semanas de gestación, revela un cerebro de menor volumen, con pocos repliegues y engrosamiento de su cortex cerebral, con un electroencefalograma con trazos muy aplanados que muestran "brotes" espasmódicos de actividad, sin frecuencia definida.
Daniel Aponte inició su gestión afirmando en primer lugar, que Lorenzo Mendoza es el responsable del caos económico que vive el país. En segundo lugar, la solución a tal caos –incluida la alta tasa de homicidio intencional- es la siembra de pepinos, es decir, la agricultura urbana, actividad en la que particularmente Hugo Chávez destacó, con sus cultivos hidropónicos y sus gallineros verticales.
Si el destino nos sigue favoreciendo y se mantiene el patrón verificado con los dos fugaces previos nombrados para el cargo (Villegas y Dugarte), Daniel Aponte será otro sietemesino.