domingo, 26 de julio de 2015

La casa grande

Por Leonardo Padrón - El Nacional - Venezuela - 26/07/2015
Tiempo de tormenta. Turno de decisiones. Clima de borrasca y viento. Luz difícil.                     
Desde hace meses no dejo de recibir invitaciones a charlas, conversatorios y tertulias que gravitan alrededor del mismo tema: las razones para seguir apostando por el país, para quedarse y lidiar, para no irnos en desbandada. No es un tema fácil. Es complejo por inédito, por extraño a nuestro hábito, por subjetivo y personal. Es un tema espinoso por el espinoso país que hoy vivimos. Por el caos que nos rodea. Por la violencia de la marea que golpea nuestras certidumbres y ataduras.
Ahora bien, ocurre que habitualmente uno no anda explicando las razones que tiene para no irse de su casa. Uno, simplemente, está, permanece, hace hogar en ella. Construye familia. Teje su día a día. Come allí, duerme en ella, la pasea descalzo, se demora en sus ventanas, erige su biblioteca, pone su música, domestica su almohada, conoce sus ruidos y caprichos. Es el lugar donde pugnas con tus gripes, tus despechos o tus resacas. El espacio donde ocurren tus epifanías y descalabros. Donde más has celebrado la navidad, los pequeños triunfos y cada nuevo centímetro de altura de tus hijos.

Mi casa, si me pongo específico, limita al norte con la fiesta que es el Caribe, al sur con la selva fantástica de Brasil, al oeste con kilómetros de vallenato, cumbia y hermandad y al este con la vastedad del Atlántico y ese litigio histórico, otra vez de moda, que es Guyana. Mi casa tiene el techo azul casi todo el año. Mi casa es un clima de mangas cortas y risa fácil. Mi casa tiene un catálogo de playas irrepetibles. Y si la camino a fondo me topo con la belleza de sus abismos de agua, con la neblina a caballo de sus páramos, con sus árboles redondos, con su sol de tamarindo y papelón. Mi casa tiene 30 millones de habitantes. Tiene un océano de mujeres hermosas, nocturnas y sensuales. Mi casa es una geografía vehemente y delirante. La han llamado Tierra de Gracia, Pequeña Venecia, Norte del Sur, El Dorado, Crisol de Razas, Paraíso Perdido. En mi casa se baila en todas las esquinas, se toma cerveza sin piedad, se coleccionan abrazos, se hace el amor en cada vestíbulo, y se hace el humor hasta el amanecer.
En mi casa está mi infancia, mi ventana y mi lámpara, mi postre favorito, mi carro, mi lista de amigos, mi cine recurrente, mi ruta de librerías, mi estadio de beisbol, mi zona de costumbre y apegos. El sol nace y se pone en mi casa.
Resulta que mi razón de ser, lo que me explica y define,  limita por todas partes con mi casa. Este es el domicilio de mis entusiasmos y obsesiones.
Tengo una vida entera en ella. Y una vida entera es mucho tiempo. Es todo el tiempo. Una vida amueblada por mis años, mis logros y mis mejores fracasos.  
Y sucede que a pesar de todo eso, tengo que explicar por qué no me quiero ir de mi casa.
                                      ***
Generalmente, cuando no llega el agua a mi casa averiguo, pregunto, resuelvo, compro, instalo un tanque. Cuando aparecen filtraciones busco, llamo, persigo al plomero. Cuando la basura se acumula en el depósito reclamo, toco la puerta, hablo con la junta de condominio. Cuando se agrietan sus paredes, cuando se colma de insectos, cuando la cubre el polvo, cuando se trastornan sus aparatos, cuando la polilla ataca, en todos esos casos, no suelo irme, no desisto, no salto por la ventana. Sencillamente, me ocupo. La lleno de atenciones. Busco prodigios que la sanen. 
Sí, en estos tiempos las goteras se han vuelto absurdas, el techo se ha corrompido, el agua sale negra, la luz es escasa, el tronar de las armas eclipsa el bullicio de las guacamayas, la nevera se ha llenado de vacío y nostalgia, a los insectos se le han sumado alimañas impensables. Mi casa es hoy un tesoro arruinado, malbaratado, saqueado. Pero es mi casa. Me cuesta no atenderla. No procurar remedios. No aportar la cal de mis opiniones, la despensa de mis esmeros, el martillo de mi insistencia y su tanto de ética, perspectiva y confianza.
Mi casa está rota. Y yo me sumo a la reparación. No al adiós. Irme es un verbo posible. Tengo derecho a hacerlo. A veces me intoxico de ganas. Pero entiendo que en cualquier otro confín seré un extranjero. Un emigrante. Un nómada accidental.
Es una opción válida, legítima. En ciertos casos, emocionante, y en otros, atemorizante. Es irresponsable juzgar a quien se va. Irse posee el calibre de las desgarraduras. El exilio es una palabra llena de piedras. Quien parte intenta llevarse el peso existencial de la casa. Busca sostenerla desde la distancia. Toda mudanza es incertidumbre y desvelo. Es una acrobacia espiritual.
Hay vecinos que se han ido, otros que están haciendo maletas, ensayando un nuevo idioma, aprendiendo a usar un GPS. Mis hijos se despiden de sus mejores amigos. Mi pareja se despide de sus mejores amigos. Mis mejores amigos se despiden de sus enemigos.
Le pregunto a mi hija de 13 años por qué no se iría del país. Me suelta una ráfaga de sustantivos: la gente, el clima, el idioma, la comida, el paisaje, los amigos. Y agrega algo inesperado: “Me gustaría estar cuando se arreglen las cosas y ver el cambio”. 
                                       ***
Hace poco leí en el blog de alguien un concepto interesante. Decía Daniel Pratt: “migrar es aceptar que tu lugar y tú no pueden continuar juntos, rendirse, asumir que no hay manera de arreglarlo. Tienes que divorciarte, perder, naufragar (…)  Desde el momento que partes eres extranjero siempre, hasta en tu propio país”.
Y, vamos a estar claros, hay mil razones para irse, y quizás solo diez para quedarse. Pero esas diez razones pueden justificar tu vida. 
En estos tiempos los venezolanos estamos viviendo una experiencia inédita. En esta época de ideologías y militancias extremas, el desencanto ha hecho que el país esté advirtiendo el mayor de los éxodos de su historia. Me he topado con la conmovedora circunstancia de ver a una madre hacer todo lo posible por separar a su hijo de ella. Apurándolo para que se vaya a estudiar a Calgary. Lejísimo. Para salvarlo. Para saberlo seguro.
Y, ciertamente, las migraciones son tan antiguas como la especie humana. No debería alarmarnos tanto. Cada ser humano está obligado a vivir sus propios renacimientos.
         Pero la casa no puede quedarse sola. Necesita la atención de sus propietarios. Este extrañamiento, este estupor colectivo, nos hace comprometernos aún más con el momento histórico que estamos viviendo.  
                                               ***   
¿Es este el fin del país? No. Los países no concluyen. Es este un episodio severo. Amargo. Ruinoso. Se habla de la inflación más alta del mundo. De la escasez más pavorosa que hemos vivido. Del corrimiento del sistema de valores. De una violencia sórdida y copiosa que ha convertido al mapa entero en sangre y luto. Así de grave está la casa, así de extrema la inundación. Sí, hacemos agua por todas partes. Los pronósticos del tiempo anuncian sólo noticias oscuras. Entonces, ¿desertamos?, ¿desmantelamos lo que queda? Es una opción, pero ¿realmente queremos renunciar a nuestra casa?
Si esta es la piedra fundacional de nuestros días, ¿qué estamos haciendo para detener su ruina? ¿Basta con el largo quejido que hoy somos? Si no nos involucramos, toca renunciar, incluso estando adentro.  Dejar que otros impongan la ruta de nuestros afanes.  
Es fácil ser ciudadano de un país cuando el viento es benigno, cuando el subsuelo es oro, cuando el peatón ejerce la alegría como contraseña, cuando la comida abunda, cuando el mar es amable y no hay marea alta en el horizonte.
Pero también hay que ser ciudadano cuando el país está enfermo, acosado por la indolencia, atascado en un pantano de errores, cuando es víctima de sus propias contradicciones. El país, nuestra casa mayor, nos necesita en su adversidad, en sus fiebres, en la penuria y la borrasca. Querer a alguien es también lidiar con su infortunio. Si tu pareja se enferma de cáncer, ¿la abandonas?, si tu mejor amigo cae preso, ¿renuncias a visitarlo?; si tu hijo sucumbe a las drogas, ¿le das la espalda?, si tu madre comienza a sufrir de Alzheimer, ¿le sueltas la mano y dejas que camine sola hacia la locura? Supongo que no. Pasa igual con el país. Si los que aquí insistimos no nos comprometemos en buscarle cura a sus desvaríos, en otorgarle coherencia y sensatez, entonces no vale la pena quedarnos.
Los optimistas (dicen que es una raza en extinción en el territorio nacional) saben que toda crisis genera una mina de posibilidades. Repito a  Francois Guizot en su afirmación de que los optimistas son quienes transforman al mundo. La lección ante nuestros errores acumulados ha sido amarga. Pero es hora de responder. De apostar duro. De vivir cada día como construcción. De devolverle a esta tierra de gracia todo lo que nos ha dado, empezando por el derecho a existir y crecer en su aire, en su luz, en su maravilla, maravilla que vamos a devolverle con nuestras ganas de seguir perteneciendo a un gentilicio, de seguir viviendo en la casa grande de nuestra existencia. 

martes, 16 de junio de 2015

PDVSA es otra

Por José Toro Hardy - El Universal - 16/06/2015

La Pdvsa meritocrática llegó a producir 3,7 millones de barriles de crudo por día en 1997, con una capacidad de refinación alcanzaba los tres millones de barriles/día en el mundo, con producción petroquímica de 4,1 millones de toneladas año, una producción de carbón de 5,1 millones de toneladas al año, que producía 4,7 millones de toneladas de Orimulsión y adelantaba el proyecto Cristóbal Colón para el aprovechamiento de las enormes reservas de gas no asociado al Norte de la península de Paria. 

Aquella empresa estaba asociada en Jose con 4 grandes centros de mejoramiento de crudo para la conversión de los petróleos extrapesados de la Faja en crudos sintéticos de alto valor. 

Era una corporación energética global que contaba en Venezuela con 5 grandes refinerías: Amuay, Cardón, Bajo Grande, El Palito, Puerto La Cruz y San Roque; y a nivel internacional contaba con 7 grandes refinerías en EEUU: Lake Charles, Paulsboro, Chalmette, Corpus Cristi, Saint Croix, Lyondelle, Savanah, Sweney, Lemont; contaba con la propiedad compartida de 4 refinerías en Alemania en asociación con Ruhr Oel; tres refinerías en Suecia, Bélgica y el Reino Unido en asociación con Nynas; una refinería en Curazao, además de un centro de almacenamiento Bopec- Borco en el Caribe y una flota de supertanqueros.

De Sur a Norte

Aquella empresa disponía de infinidad de terminales y una red de oleoductos en EEUU que atravesaban ese país de Sur a Norte y a lo largo del Golfo de México. Contaba con cerca de 15.000 estaciones de servicio abanderadas con la marca Citgo, filial que pertenecía 100% a Pdvsa y que llegó a controlar el 10% del mercado interno de combustible en EEUU.

Podíamos llevar el petróleo desde nuestros propios yacimientos hasta los tanques de gasolina de los automovilistas americanos pasando todo el tiempo por instalaciones venezolanas.

Era además Pdvsa no sólo la segunda mayor empresa petrolera del mundo, sino que además éramos la que tenía menor nivel de endeudamiento y mejores índices de estabilidad, solvencia, rentabilidad, utilidad neta, solidez, etc. 

Pero esa tacita de plata fue sacrificada en el altar de la revolución. Hoy es la Pdvsa "de todos" y de ella se benefician todos los cubanos, los nicaragüenses, los haitianos, los bolivianos, los ecuatorianos, los salvadoreños, los dominicanos, los jamaiquinos, guyaneses, los uruguayos, etc. Los niveles de eficiencia de la Pdvsa "de todos" se han venido al suelo. La producción petrolera ha caído dramáticamente y el nivel de mantenimiento de las instalaciones da vergüenza. 

Pdvsa perdió también su misión y su visión. Antes era una empresa petrolera, ahora no sabemos lo que es. Parece más bien un centro de adoctrinamiento asfixiado en un mar de dogmatismo y politiquería. 

Pdvsa es hoy en día responsable de la inflación que padecemos los venezolanos. Con un déficit en su flujo de caja (que algunos estiman en unos 19.000 millones de dólares al año), la única forma de que la empresa sobreviva es con apoyos financieros del BCV, mediante la emisión de dinero inorgánico. Ese dinero se incorpora a través de Pdvsa a la masa monetaria que circula en el país. Es la causa de la inflación que está destruyendo a nuestra economía.



Padecimiento

Ese dinero írrito (por calificarlo de alguna forma) genera demanda de bienes, pero como existe una inmensa escasez, lo que termina logrando es un grave impacto en el nivel de los precios. Es la causa de las inmensas colas que tenemos que hacer los venezolanos cada vez que vamos a un automercado, para salir después frustrados porque no conseguimos los bienes más elementales que requerimos. Ese dinero nos ha llevado a padecer la mayor inflación del planeta. Ese dinero está creando distorsiones de todo tipo que humillan a los ciudadanos. En muchos automercados y redes de farmacias se están instalando captahuellas que es una de las formas de racionamiento más perversas que conoce la humanidad. Se ha llegado al extremo inaudito que para comprar un simple rollo de papel toilette, tengamos que colocar nuestra huella digital en esas máquinas captahuellas, sin que los ciudadanos podamos saber que fin ulterior pretende darle el gobierno a esos archivos de huellas digitales.

Pero peor aún, ante la grave escasez que impera, los bolívares excedentarios se desvían hacia la compra de dólares en el mercado paralelo, contribuyendo así a una espiral indetenible de su valor. Esos dólares, llegan a transformarse en la referencia que tiene que usar el comercio a la hora de estimar el costo de la reposición de sus inventarios. Todo este mecanismo absurdo es causado por la ignorancia y el dogmatismo de quienes hoy en día manejan no solo nuestras políticas públicas, sino además el BCV y Pdvsa.

petoha@gmail.com

@josetorohardy

sábado, 23 de mayo de 2015

Las claves para manejar la seguridad de tu condominio

Por Alberto Ray - El Nacional - 21/05/2015
Si tuviera que listar el número de consultas que me hacen sobre seguridad, no me queda duda que la primera tiene que ver con los condominios. De hecho, revisando mis notas me extraña no haber abordado el tema anteriormente. Nunca es tarde sin embargo, cuando de prevenir se trata.
Las preguntas y dudas son proporcionales al incremento de los incidentes que casi a diario me llegan por distintas vías. Bandas de delincuentes que toman edificios enteros, secuestros en las entradas de los garajes, robos y hurtos en los apartamentos, y vehículos desvalijados en los estacionamientos son una corta pero contundente relación de problemas que afectan al ciudadano, justo en el sitio más sagrado que es su hogar. 
En primer lugar, la seguridad en un condominio depende de cuatro elementos que son sus bases: Normas, Recursos Humanos, Infraestructura y Tecnología.  No es posible alcanzar niveles aceptables de tranquilidad y paz si estas cuatro piezas no están presentes y combinadas en sus justas proporciones. A estas se le agregan otros tres factores igualmente indispensables: la supervisión, la cultura de prevención de los residentes y las relaciones con el entorno.

Normas: son las reglas que establecen el “Deber Ser”. Es un contrato social de convivencia entre los residentes. Deben ser aceptadas, practicadas y vigiladas por todos en la comunidad. Cada condominio puede contar con al menos tres normas de seguridad indispensables; control de acceso, operaciones de seguridad y regulación de espacios de uso común. Deben estar escritas en un lenguaje sencillo para facilitar su entendimiento. Es responsabilidad de la administración del edificio dar a conocer estas reglas. Usualmente, a las normas de seguridad se le suman las cláusulas de convivencia. Este cuerpo de disposiciones dan la base para separar lo correcto de lo incorrecto, por lo que no deben obviarse las recompensas y sanciones. Con la aprobación de la comunidad,  es conveniente nombrar un grupo de responsables de la seguridad quienes tendrán la potestad y obligación de administrar con justicia este micro sistema de convivencia y protección.
Recursos humanos de seguridad:  todo condominio requiere personas involucradas directamente con las funciones de seguridad. Ya sean guardias contratados, conserjes, porteros o residentes que se desempeñen como supervisores en el cumplimiento de las normas. El guardia de seguridad debe tener por escrito y conocer al detalles las responsabilidades de su cargo. Mientras más tareas vinculadas con la protección del inmueble y sus residentes tenga, mejor. El ocio es amigo de la distracción. No permita que el personal de protección tome decisiones basadas en su criterio. En un condominio los criterios de seguridad pertenecen a los residentes organizados en Junta. Son estos quienes deciden los límites de la vigilancia. Un guardia de seguridad debe ser amable en su trato y firme en su proceder, por lo que debe empoderársele dentro de los parámetros de la norma. Precisamente, la norma de Operaciones de Seguridad sirve para establecer su escenario de acción y sus formas de proceder.
Infraestructura: es el conjunto de bienes inmuebles en los que se desarrollan las actividades del condominio, tanto en sus espacios públicos como en áreas más restringidas. En la infraestructura se encuentran todas las construcciones destinadas específicamente a la seguridad (cercas, muros, centros de control, puestos de vigilancia, etc.). Buena parte de las vulnerabilidades de un condominio están en este importante aspecto. Un componente de primer orden dentro de la infraestructura son los acceso peatonales y vehiculares. Ellos requieren especial atención, pues allí deben confluir todos los elementos de la seguridad. La infraestructura de seguridad representa un reto adicional para los arquitectos al momento de diseñar barreras y accesos seguros pero con alto sentido funcional y estético.
Tecnología: son los sistemas y equipos que se emplean como herramientas para brindar protección a las personas y la infraestructura. Es una tendencia en instalaciones de gran tamaño, centralizar el control tecnológico en centros de comando para la seguridad. En ellos, se monitorean y administran los sistemas o plataformas de manera eficiente y con sentido integral. Contar con recursos humanos bien capacitados es clave para la correcta operación de la tecnología. Recuerde que la tecnología no sustituye otros recursos, solo los complementa de una manera más efectiva. En esta categoría entran las cámaras de seguridad, las llaves y cerraduras, los cercos eléctricos, los botones de emergencia, las alarmas, etc.
La integración de normas, recursos humanos, infraestructura y tecnología conforman un bloque de seguridad, que bien diseñado y operado genera resultados positivos y de gran valor para el condominio.
A esta estructura básica y clave de seguridad se agregan en un segundo nivel, la supervisión, la cultura de prevención y las relaciones con el entorno. Se puede decir que la combinación y articulación de estos tres elementos constituyen el “software” de la seguridad, porque están vinculados con el comportamiento humano, que en definitiva puede ser la pieza más frágil al momento de proteger al edificio y sus habitantes.
Supervisión: es la garantía que la seguridad opere según las normas y bajo los parámetros que representen la tranquilidad de los residentes del condominio. No existe seguridad sin la supervisión de sus procesos. Constatar que la vigilancia cumple con los procedimientos establecidos, que la gente respete las normas de convivencia y que la tecnología opere correctamente forma parte del poder de la supervisión. Los vecinos organizados son los llamados a supervisar y controlar que todo se mantenga dentro de la normalidad.
Cultura de prevención: constituye el conjunto de hábitos seguros de la comunidad. Esta cultura no es espontánea, por lo que requiere la práctica y ejercicio permanente de las normas. Es un proceso de construcción mutuo de confianza entre los residentes. Una puerta que a algún vecino se le olvidó cerrar, deja vulnerables a todos en el edificio. La formación de cultura implica tener siempre presente mensajes claves de prevención, por lo que una comunicación fluida y continua entre los residentes facilita y mantiene el ambiente de tranquilidad que la gente demanda. Si usted es responsable de la seguridad de su condominio invite expertos a hablar sobre el tema, publique información de prevención y protección en las carteleras y coloque mensajes positivos que recuerden a la gente el valor de estar seguros .El objetivo aquí es mantener el lado positivo de la seguridad "top ofmind" de la comunidad. 
Relaciones con el entorno: no pretenda aislarse o evadir la realidad que lo circunda. La principal vulnerabilidad de un condominio es la inconsciencia de sus residentes. La paranoia de la inseguridad la produce la incertidumbre, no el conocimiento. Cuando se establece una relación de cercanía y confianza con otros condominios de la zona, con las policías y con otros involucrados aledaños, se teje una poderosa red que permite compartir experiencias, trasmitir información y nutrirse de buenas prácticas de seguridad.  
La seguridad exige un rol activo de sus actores, no espere que las soluciones lleguen a su casa; por el contrario, de no actuar proactivamente y con prontitud,  es probable que la próxima vez que toquen a su puerta se trate de delincuentes con muy malas intenciones.
@seguritips

domingo, 10 de mayo de 2015

Deterioro del bolívar + inflación = Pobreza

Por Guillermo García N.- El Universal - 10/05/2015. 

En materia cambiaria, Venezuela ha experimentado una amplia gama de políticas, buscando corregir las presiones al alza en el precio del dólar. Luego de la maxidevaluación de 1983 (Viernes Negro), tras varios años de fuga de capitales y de un tipo de cambio fijo, se establece un régimen en el que coexistían tres tipos de cambio: dos de ellos para importaciones prioritarias y pagos de deuda y un tercero libre, lo que introdujo una serie de distorsiones en el mercado cambiario.

El régimen de crawling peg, que fuera adoptado en octubre de 1992 con el fin de frenar la tendencia especulativa que había generado la liberación cambiaria de 1989 en un clima de fuertes presiones inflacionarias y expectativas de devaluación y que consistía en pequeños ajustes (entre 10 y 15 céntimos diarios) sucesivas anunciadas en función del diferencial inflacionario, fue sustituido el 29 de abril de 1994 por un esquema de subastas que entró en operación el 4 de mayo, partiendo con un TC de 118,2 bolívares por dólar.

El nuevo esquema, también de subasta, permitía que el precio del mercado paralelo fuese el marcador para la cotización de divisas, sobreviniendo una rápida y acentuada devaluación del TC, que llevó el precio de la divisa más allá de los 200 bolívares por dólar. Ante estas circunstancias el gobierno, luego de intentar intervenir en el mercado expandiendo la oferta de dólares con lo que logró reducir el precio del dólar a 180 bolívares, se vio obligado a establecer de facto un control de cambios y fijar el TC en 170 bolívares, circunstancia que se mantuvo hasta diciembre de 1995 cuando el bolívar fue objeto de una nueva devaluación, esta vez a 290 Bs./$. En 1996, se deja al tipo de cambio fluctuar dentro de una banda, alcanzando ese mismo año el techo de la misma y manteniéndose esta presión alcista hasta 2015.

Como vemos los controles de cambio han llevado que el valor intrínseco del bolívar se haya pulverizado, generando cada día mayor presión sobre la tasa de tipo de cambio y en la desconfianza del bolívar como moneda de reserva, ahorro y patrimonio, lo que genera a su vez mayor presión sobre la moneda, creando un círculo vicioso de mayor devaluación y mayor inflación y perdida de la confianza. Resultado: empobrecimiento brutal de la población más vulnerable, reducción del poder de compra del salario, inflación galopante y desmejora de la calidad de vida de las mayorías.

¿Cuáles han sido las consecuencias de estas malas políticas?
¡Pobreza! El incremento de la pobreza en los últimos años es consecuencia, entre otros factores:
• Brutal devaluación del bolívar, pasando de 1,9 bolívares por dólar en  2003 a 275,00 bolívares por dólar actualmente (devaluación de 13.859%).
• La brecha cambiaria entre el dólar oficial, a 6,30 bolívares, (absurdo) y el tipo de cambio paralelo de 275 bolívares por dólar (absurdo) pasa de 4.000% de diferencia. Arbitraje fenomenal que crea corrupción y sobrefacturación.
• Del aumento generalizado y continuo de los precios de los bienes y servicios, el proceso inflacionario incide en la pérdida del poder adquisitivo del salario real, y en la capacidad de compra del ingreso, en especial en los componentes de la canasta básica, repercutiendo en los más pobres. Ya la economía venezolana se encuentra con una inflación de tres dígitos. El indicador subyacente (oculta en los subsidios a los alimentos y el control de precios) alcanza 176%.

Salario mínimo en términos de US$
Con el nuevo aumento del 30% equivalente a Bs. 1.686,72 el sueldo mínimo pasa de Bs. 5.622,48 a Bs. 7.309,20. Si lo calculamos al precio del mercado paralelo Bs.275 por dólar, el sueldo mínimo en Venezuela es de US$ 26,57. Es bueno resaltar que el salario mínimo en Cuba es de US$ 19,00 dólares y en Ecuador el salario mínimo es de US$ 354,00 más otros complementos.

Dolarizar en Venezuela una alternativa
La dolarización plena en Venezuela para lograr definitivamente un quiebre total de las expectativas de devaluaciones futuras del bolívar, eliminar la desconfianza y abatir la inflación a un dígito en el mediano plazo, mejorando la calidad de vida de los venezolanos.

Beneficios
Estabilización y reducción de la inflación a niveles internacionales de un dígito
Bajas tasas de interés y con ello mayor acceso a los capitales.
Eliminación de riesgo de emitir dinero sin respaldo lo que provocaba altos índices inflacionarios.
Se descarta cualquier influencia política en el manejo monetario y fiscal del país.
Credibilidad en el esquema monetario y en consecuencia atracción de capitales extranjeros (inversión directa).
Mayor integración a mercados internacionales, de capitales y valores atrayendo inversión foránea de portafolio
La dolarización, no es la fórmula mágica para resolver los problemas económicos del país, pero logrará, a corto plazo, una estabilidad monetaria que incluye una reducción drástica de la inflación a nivel de un dígito, tasas de interés bajas, y de la incertidumbre para invertir.

Asesor Financiero
Candidato AMDP Harvard University


Exportando revoluciones

Por José Vicente Rodríguez Arnal - El Universal - 10/05/2015
En Venezuela el PIB decreció 3% siendo el único país de la región con crecimiento negativo.

Fidel Castro en los años sesenta trató de exportar su revolución comunista a varios países de América Latina, no solo con penetración ideológica sino también dando apoyo logístico y humano a los movimientos guerrilleros que pretendían derrocar a gobiernos legítimamente constituidos, en especial a los venezolanos. Su intento fracasó. Tan solo en Chile, en el gobierno de Salvador Allende, hubo un intento de aplicar las tesis de la revolución cubana, si bien su programa socialista ya había sido propuesto al electorado chileno muchos años antes de la aparición de Fidel Castro en la escena política latinoamericana.

Hugo Chávez después de su asunción a la presidencia de Venezuela en el año 1999, también propició la exportación de la "revolución bolivariana" con el Socialismo del Siglo XXI. Varios países latinoamericanos se identificaron de inmediato con su prédica antiimperialista, populista y socialista. Sus gobernantes no escatimaron elogios a Chávez, mostrando reiteradamente sus simpatías y solidaridad con el chavismo. Entre ellos destacan por su tenacidad los de Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Uruguay, que disfrutaron de un afecto y apoyo muy especial por parte de Chávez.

El intento de Venezuela de inculcar en la región la ideología del Socialismo del Siglo XXI estuvo apoyado no solo con aportes de ingentes recursos financieros sino también con acuerdos para comprarles sus productos, con lo cual se ha favorecido a sus gobiernos, a sus empresarios y a sus trabajadores, sin ninguna contraprestación económica para nuestro país; por el contrario, nuestras importaciones de productos alimenticios ha sido en detrimento de nuestra producción nacional. Sin embargo, la aparente identificación ideológica con la revolución bolivariana parece haber sido solo de carácter retórico pues ninguno de ellos ha aplicado en sus respectivos países el modelo del Socialismo del Siglo XXI. Así observamos que Ecuador tiene su economía dolarizada, siendo el dólar la moneda de curso legal con billetes emitidos por Estados Unidos; Cuba, por su parte, vive un proceso de apertura económica para liberalizar su economía y atraer capitales extranjeros. 

Son evidentes las grandes diferencias que existen entre los exitosos resultados de las políticas económicas en esos cinco países con los obtenidos en Venezuela. Como ejemplo veamos dos indicadores correspondientes al año 2014. El Producto Interno Bruto creció en Bolivia 5,2%, en Cuba 1,1%, en Ecuador 4%, en Nicaragua 4,5% y en Uruguay 3,5%, mientras que en Venezuela decreció 3% siendo el único país en la región con crecimiento negativo. La tasa de inflación en esos cinco países osciló entre un mínimo de 5% y un máximo de 8%. En Venezuela fue de 68,5%, siendo significativo el hecho de que la inflación en alimentos sobrepasó el 100% a pesar de que buena parte de esos productos tienen precios regulados.

En consecuencia, el gobierno venezolano debería evaluar la forma como se ha conducido la economía en esos países que tan buenos resultados les ha dado, ver sus experiencias, oír sus consejos y tomar las medidas necesarias para cambiar el de rumbo de nuestra economía. 

jueves, 9 de abril de 2015

Sistema de Gestión de Proyectos

Por David Uzcátegui D'Lima - El Universal - 9 de abril de 2015


Numerosos estudios de investigación concluyen que los proyectos emprendidos en el mundo presentan problemas graves de desempeño. Tan solo 37%, son liberados a tiempo, dentro del presupuesto y con las características requeridas. 63%, fracasan o fallan. 21%, son cancelados antes de su finalización o entregados pero nunca utilizados. 42%, terminan tarde, por encima del presupuesto o con menos de las funciones requeridas.

Empresas, gobiernos y organismos no gubernamentales ejecutan miles de proyectos cada año. Pocos tienen éxito. Según la CIA Factbook 2010 de la Central Intelligence Agency, en el 2010 los proyectos de tecnología de información (TI) fracasados o con fallas ocasionaron grandes pérdidas. En EEUU: 1,2 billones de US$. En Canadá: 118,8 mil millones de US$. En todo el mundo: 6.200 mil millones de US$. Estas cifras no toman en cuenta las enormes pérdidas económicas anuales en proyectos de construcción, transporte, salud, educación, defensa, agricultura y manufactura, entre otros.

Esto es más grave para los países en vías de desarrollo porque cuentan con menos recursos para inversión. Cualquier falla o fracaso en el desempeño de sus proyectos, implica restar recursos económicos necesarios para atender necesidades de su población.

Estos problemas de desempeño y las exorbitantes pérdidas que ocasionan, ofrecen una magnífica oportunidad para abordar la búsqueda de sus causas, para desarrollar una solución que elimine o atenúe los impactos negativos mencionados. Resolverlos es de suma urgencia y brindaría grandes beneficios.

Los problemas son principalmente de gestión, los cuales pueden ser resueltos en gran medida si se contara con un sistema de información integrado que apoye la gestión de proyectos de toda índole, conforme a las buenas prácticas recomendadas por el Project Management Institute (PMI). La idea es automatizar los 47 procesos definidos en su cuerpo de conocimientos. 

Como parte de nuestro trabajo de investigación en la UCV, estamos desarrollando un sistema que pretende lograr ese objetivo. Con funciones que garantizan la gestión eficaz de los proyectos. Apoyando la planificación y la dirección. Definiendo y asignando desde el comienzo cada una de las tareas que les corresponden tanto a los miembros del equipo del proyecto como a los implicados. Promoviendo una comunicación automática entre ellos cada vez que un evento surge o cambie el estado de una actividad. Definiendo y administrando los riesgos. Registrando las estrategias y conduciendo las acciones para mitigarlos. Generando confianza entre los patrocinadores y los interesados. Documentando todas las acciones emprendidas, conforme a las técnicas definidas por el PMI para cada proceso. Planificando, gestionando y controlando el grado de participación de los interesados, para convertirlos en líderes activamente comprometidos en el éxito del proyecto. Midiendo periódicamente los valores ganados y los costos para terminar el proyecto. Registrando las lecciones aprendidas. Será un sistema "Open Source", desarrollado con la herramienta venezolana Adalid. En un año estará lista la primera versión.

miércoles, 25 de marzo de 2015

Un patio trasero con uranio

Por Marianella Salazar - El Nacional - 18 de marzo de 2015

Las razones por las cuales el presidente Barack Obama firmó el pasado 9 de marzo un decreto de emergencia nacional, donde advierte que Venezuela es una amenaza y un peligro para la seguridad de su país, son muy graves. Según nuestras fuentes de inteligencia, las causas están fundamentadas en pruebas presentadas a un grupo de legisladores republicanos por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, después de finalizar su discurso en el Congreso norteamericano, el pasado 3 de marzo, donde criticó el acuerdo nuclear emergente entre Estados Unidos e Irán y aseguró que esas negociaciones son una garantía de que Teherán obtendrá armas nucleares y pondrá en peligro al mundo. Según las fuentes, Netanyahu, en un esfuerzo para que los republicanos bloqueen el acuerdo, llevó pruebas con coordenadas de los lugares en Venezuela donde los iraníes sacan el uranio para su programa nuclear.
Cuando Netanyahu se marchó de Estados Unidos, varios legisladores se reunieron con Obama para llevarle esas pruebas, y sus asesores de inteligencia comprobaron que eran reales, así que a Obama no le quedó otra que hacer esa declaración con el objetivo de frenar el suministro de uranio. La agencia de inteligencia israelí, el Mossad, viene trabajando durante muchos años en nuestro país y tiene todas las pruebas de los envíos de uranio.
El apoyo de Venezuela al programa nuclear iraní nos insertó en el conflicto mundial, como suministrador de uranio. Los jerarcas chavistas se encargaron de decirle al mundo que Venezuela era el primer aliado de Irán. No es nada nuevo. Por ejemplo, en una reunión de la OPEP (31 enero, 2006) en Viena, el entonces ministro de Minas, Rafael Ramírez, anunció el apoyo al programa nuclear iraní y amenazó con el alza del precio del petróleo si Irán era denunciado ante el Consejo de Seguridad de la ONU.
La declaración de la Casa Blanca señalando a Venezuela como un peligro para su seguridad y su política exterior, sin explicar los verdaderas razones, han sido un respiro para el desfalleciente gobierno de Nicolás Maduro, que ha sabido cobrarse un costo político y sumarse a la disidencia chavista que hace causa común contra el imperialismo.
La situación política es de una gran ambigüedad, por una parte Maduro permite la entrada de las perforadoras de la Exxon Mobil en nuestras aguas territoriales con Guyana, y por otra se desgarra en inflamas patrioteras y antimperialistas para mantenerse en el poder, atrayendo a militares chavistas que no lo apoyan. Veremos si es capaz de sacarle provecho a la VII Cumbre de las Américas, a realizarse el próximo mes de abril en Panamá, y logra éxito en la “guarimba” que le prepararán a Obama, buscando consenso entre los presidentes aliados. Aunque hasta ahora no cuentan sino con el apoyo de Evo Morales.

Tic tac
1-. Cuba se comprometió con Guyana a impedir que la Fuerza Armada Bolivariana actúe contra la Exxon Mobil, que inició operaciones en aguas de Guyana cuya soberanía está en discusión. A cambio, manejará el negocio a futuro y tendrá garantizado el petróleo cuando Maduro esté fuera del poder. Guyana teme que la Armada proceda contra la plataforma y hunda algún barco, por el antecedente de octubre 2013, cuando capturaron un buque que trabajaba en las aguas en disputa y lo llevaron a la isla de Margarita.
2-. El dinero proveniente de Pdvsa en cuentas de la filial española del Banco Madrid en Andorra pone al descubierto cómo las guerrillas de las FARC disponían de ese dinero para sus compras de armas y pagar al gobierno cubano por las negociaciones de paz realizadas en su territorio. La estadía de los negociadores de las FARC en hoteles cinco estrellas, whisky 18 años y jineteras cubanas no es gratis.

sábado, 21 de febrero de 2015

Nación solvente arruinada por Estado incompetente

Por Gumersindo Rodríguez - El Nacional - 21/2/2015
La brusca caída de los precios del petróleo agrava problema del déficit de las cuentas fiscales internas y de las cuentas de la balanza de pagos de Venezuela. El  impacto de estos desequilibrios influye en la formación de las expectativas racionales  de los principales acreedores del Estado Venezolano
La incertidumbre lógica que la falta de liquidez gubernamental en el corto plazo  impida el pago puntual del principal y de los intereses de sus acreencias -según lo pautado en los respectivos contratos de financiamiento-,se conjuga con la manifiesta incompetencia de los dirigentes públicos de la economía para proteger los valores del patrimonio productivo del Estado  como la base de la garantía  para honrar sus obligaciones externas a mediano y largo plazo. En estas condiciones la crisis de liquidez  genera expectativas racionales de insolvencia pública. Esto significa que para entender cabalmente la gravedad de tal problema, debe considerarse al mismo tiempo el déficit de la credibilidad  externa de las autoridades fiscales y monetarias  que convirtieron una copiosa abundancia de medios externos de pago en una escalofriante escasez cuyos efectos sufren  dentro del país   las mayorías  consumidoras  en interminables colas para comprar alimentos en medio de la represión de soldados, policías y de los miembros de los “colectivos” socialistas.
Esta situación se presenta mas compleja en este momento en que  los precios  del petróleo han  bajado a mas de la mitad de las recientes previsiones de Bank of America-Merril Lynch  y el país entra en el umbral de de una crisis en la que inicialmente el sector público tendría-según Bank of America-Merryl Lynch “un déficit externo de $ 7 mil millones” y debería cancelar $ 6.0bn en la amortización de  la deuda externa.
A la luz de un análisis del contexto de la economía política de las finanzas venezolanas, en este momento las bases de apoyo social del gobierno se están derrumbando bajo el peso creciente de las consecuencias del ajuste impuesto a partir de 2012 que si bien han producido los resultados fiscales y cambiarios registrados por las instituciones  financieras mencionadas, han minado también las bases de apoyo social, civil y militar de un gobierno cuya gestión administrativa rechaza mas de las cuatro  quintas partes de la opinión publica. En estas condiciones, los mismos banqueros norteamericanos dudan de la viabilidad racional de que “las autoridades  consideren no pagar  la deuda internacional, y correr los riesgos del embargo de bienes externos y de los envíos de petróleo, así como la probable reducción en la financiación de proyectos de Pdvsa. Ello impondría costos graves a corto plazo que hacen  improbable que sea una elección racional frente a estos desfavorables precios del petróleo.”
En  la hipótesis  de que la magnitud de los recursos financieros externos del Estado existentes bajo el control de diferentes entes fueran consolidados en una sola cuenta desde la cual se atenderían prioritariamente los pagos de las obligaciones financieras gubernamentales, a medida que sigan descendiendo los precios del petróleo y se incrementen los gastos de contención de la protesta-importaciones de bienes esenciales de consumo, subsidios y sobornos sociales, inversiones político electorales, gastos en personal represivo, equipamiento militar-policial, etc.-,tendera a prevalecer- sobre los pagos del servicio de la deuda-  las prioridades de las erogaciones presupuestarias  relacionadas con la  propia seguridad y estabilidad gubernamental -manipulaciones electorales de corto plazo para mantenerse en el poder, planes improductivos para  crear empleos temporales, etc.
Es también previsible  que  la existencia de la liquidez internacional  que el Gobierno asigne  para cubrir el servicio de las deudas pendientes no garantice  que a los acreedores se les cancelara el capital y los intereses en la secuencia establecida en los contratos respectivos. En la trama cleptocrática existente, el retardo de estos pagos podrá obligarlos a vender sus acreencias -con descuentos sustanciales-  a terceros  enchufados a quienes se les pagara a su valor facial  en beneficios del entorno cleptocrático. En lo referente a la disponibilidad  oficial  para pagar a su vencimiento el servicio de la deuda publica externa, debería certificarse por instituciones financieras autorizadas-Fondo Monetario Internacional, Banco de Transacciones Internacionales (Banco de Basilea),la existencia física en el caso de las reservas de oro y la localización de su custodia ,y especificarse las tenencias de dinero (depósitos  y certificados de depósitos bancarios, instrumentos públicos y privados de inversión, etc.)  y su grado de convertibilidad en liquidez  aceptable como de pago del servicio de las deudas respectivas. Habría que determinar también si estos activos no han sido previamente comprometidos  como garantía colateral para el pago de otras deudas foráneas por razones estratégicas y geopolíticas conectadas con el interés de la cleptocracia gobernante y de su entorno privado .
Un  conducción  diferente de los asuntos económicos del Estado por un Gobierno que no cargue con el creciente déficit de credibilidad política, financiera y ética del que actualmente nos rige, podría contar con parte sustancial de la cuantiosa riqueza financiera externa privada de los residentes venezolanos-cercana a los 500.000 millones de dólares-colocada en los principales mercados  monetarios y de capitales del mundo industrializado, que representan  cerca 20 veces el monto de las reservas internacionales del Banco Central de Venezuela; casi cuarenta veces el monto de los pagos que habría que desembolsar ahora para superar el riesgo de un  default y una situación  de insolvencia crónica del Estado; casi una tercera parte de las reservas estatales de la monarquía saudita; y mas de la mitad del correspondiente fondo de reservas del Gobierno de Noruega.
Sobre la base del inmenso patrimonio productivo del Estado Venezolano –compuesto por sus reservas de petróleo y gas, carbón, hierro, bauxita, oro y empresas de alto potencial de rentabilidad en hidroelectrificación, siderometalurgia, petroquímica, transporte y comunicaciones, etc- las autoridades fiscales podrían emitir obligaciones  indexadas para proteger a largo plazo su valor real en moneda nacional y en moneda internacional-al mismo tiempo que estimularía las inversiones privadas en las actividades productoras de bienes transables exportables y sustitutivos de importaciones en aquellos sectores que procesen –“aguas abajo”-los insumos que –“aguas arriba”-producen los complejos industriales públicos.
La mayoría de los residentes venezolanos- tenedores de esta cuantiosa masa de reservas internacionales privadas- desde un punto de vista sociocultural  y regidos por un gobierno menos irracional y menos atrabiliario, respetuoso de su libertad y de sus legítimos derechos sociales y económicos, preferirían disfrutar de los beneficios de sus fortunas dentro del país donde están históricamente arraigados con su lengua, su cultura, su familia y sus tradiciones y donde el potencial de rendimiento de sus activos podría ser, en términos reales, considerablemente mas elevado que el que  actualmente realizan en los mercados financieros internacionales.

*Ministro de Cordiplan y jefe del Gabinete Económico del Consejo
de  Ministros del Primer Gobierno de  Carlos Andrés Pérez.1974-1977

lunes, 26 de enero de 2015

"Maduro en su laberinto" Editorial The New York Times

"Retratos enmarcados del fallecido líder venezolano Hugo Chávez se expusieron en diversos eventos que realizó el Presidente Nicolás Maduro, durante su reciente gira internacional, una misión en la que el hombre al mando de la nación con mayores reservas petroleras, recorrió el mundo rogando por un rescate financiero.
Afiches de su antecesor también abundaron cuando Maduro, quien anteriormente se desempeñó como chofer de autobús, regresó a una carnavalesca bienvenida, tomando el timón del primer vehículo de una caravana que recorrió calles de Caracas llenas de partidarios.
La semana pasada, durante un discurso ante la Asamblea General, Maduro, quien según encuestas cuenta con el apoyo del 22%, nuevamente invocó a su mentor al predecir una amplia victoria durante elecciones legislativas este año.
"No tengo duda de que el pueblo chavista le va a dar una gran victoria este año, en memoria de Hugo Chávez, en las elecciones que se hagan este año", dijo.
Desde que llegó al poder en abril de 2013 tras la muerte de Chávez, con un minúsculo margen electoral, Maduro ha tomado provecho del legado de su antecesor, un líder populista quien gobernó mediocremente, pero tuvo la fortuna de tener gran carisma y agudos instintos políticos. Maduro, quien no cuenta con ninguno de los dos, se ha vuelto cada vez más errático y despótico en una lucha por la supervivencia política que, día a día, parece más abrumadora. Los ingresos de la industria petrolera permitieron que Chávez construyera una extensa red de clientelismo y robustos programas sociales durante sus 14 años en el poder. Durante el mandato de Maduro, ambos se están desmoronando.
El bajo precio del crudo, que representa el 95% de los ingresos de exportación de Venezuela, ha llevado al borde del desplomo a una economía que ha sido manejada desastrosamente durante varios años. La inflación subió un 64% el año pasado. El miércoles, el Fondo Monetario Internacional predijo que la economía venezolana se va a contraer un 7% durante 2015, lo cual podría obligar a que Caracas incumpla el pago de su deuda externa o tenga que limitar sustancialmente los subsidios que le proporciona a países aliados en el Caribe, entre ellos Cuba.
Maduro no ha explicado claramente qué tipo de dolorosas reformas económicas, como ajustes de precios y de cambios monetarios, está dispuesto a implementar. Increíblemente, ha prometido que expandirá programas sociales y aumentará salarios. Lejos de asumir responsabilidad por la crisis, él y sus aliados han dicho que las carencias son culpa de opositores políticos a quienes acusan de facilitar una conspiración internacional.
Una de las figuras más prominentes de la oposición, Leopoldo López, lleva preso desde febrero, acusado injustamente de haber instigado demostraciones violentas hace un año. Durante el kafkiano juicio de López, las autoridades han argumentado que el acusado propició actos sangrientos mediante mensajes subliminales.
El mes pasado, el gobierno imputó cargos criminales contra otra líder de la oposición, María Corina Machado, presuntamente por ser parte de un complot para asesinar a Maduro, una acusación absurda y sin fundamentos contra otra rival de peso.
La campaña contra la oposición, en un país donde la prensa está cada vez más débil y subyugada, parece representar un esfuerzo por desviar la atención pública de la decreciente calidad de vida de los venezolanos. Agentes de seguridad han sido enviados a custodiar los supermercados, donde la gente pasa horas haciendo fila para recaudar lo poco que queda en las estanterías.
Hace unos días, una mujer venezolana que llevaba haciendo fila desde las 4 a.m., le mostró a una periodista de la cadena de noticias Al Jazeera English su antebrazo, donde alguien había escrito el número 413 con un tinta negra, para registrar su lugar en la fila.
"Ahorita somos como ganado", dijo la mujer. "Esto se tiene que acabar".
Horas más tarde, el gobierno de Maduro respondió con su característica estrategia de buscar un chivo expiatorio para esconder la calamidad nacional. Diosdado Cabello, el Presidente de la Asamblea Nacional, en una alocución televisada, injurió a la periodista, Mónica Villamizar, llamándola una espía estadounidense".

domingo, 25 de enero de 2015

Del por ahora al Dios proveerá

Por Miguel Ángel Santos - El Nacional - Caracas - 25/01/2015
Maduro llegó a la sesión de memoria y cuenta en el momento cumbre. Tras volver de la gira mundial con las manos vacías, y con los precios del petróleo por debajo de cuarenta, hay un cierto presentimiento de que esta vez sí será. Muy poca gente entiende las cosas a las que presumiblemente se va a referir; pocos son capaces de interpretar las medidas, los tonos, lo que dijo y lo que no se dijo, en términos de champú, de pollo, de abastecimiento, de carne, de poder de compra del salario. Vienen tiempos difíciles, y siendo así no es de extrañar que haya empezado por recurrir a la épica histórica del chavismo, contrastando los dieciséis años de revolución a los dieciséis previos.
¿Y qué ha pasado en estos dieciséis años? En promedio, quienes se sientan a escuchar a Maduro esa noche consumen 52% más que en 1998. Ha ocurrido un boom fenomenal en el consumo, equivalente a aumentar en volumen 2,7% cada año. En ese período, el consumo alcanzó su punto máximo histórico, y uno tiene la impresión de que cualquier aclaratoria o advertencia que se haga, las que hemos venido haciendo muchos todos estos años, va a caer en terreno estéril. Hasta hace poco, era en cierta forma el equivalente a aparecerse con la cuenta en la Última Cena (una idea original de Cabrujas, que me ha parecido útil traer a colación).
¿Cómo ha sido eso posible? Lo primero que cabría aclarar es que no lo ha hecho posible nuestra capacidad productiva. En esos dieciséis años nuestra producción per cápita apenas aumentó 12% anual, equivalentes a un mísero 0,7% anual. Toda la diferencia entre nuestro consumo y nuestra producción la vinieron a cubrir importaciones. Con el chavismo, Venezuela pasó de importar 18.000 millones de dólares en 2004, a nada menos que 65.000 millones en 2012. He aquí la clave del éxito de la revolución y el espejismo del socialismo posible: promovió un conjunto de medidas que en otras circunstancias habrían causado un empobrecimiento acelerado, en medio de un boom de consumo privado. De ahí que haya podido darse el lujo de expropiar, amenazar y saquear a empresarios nacionales e internacionales (estos últimos siempre mejor pagados), y sobrevivir políticamente a la destrucción del aparato productivo nacional.
Todo eso fue posible no sólo al boom petrolero, 698.000 millones en exportaciones entre 2004 y la fecha. El endeudamiento acelerado de la nación vino a complementar el ingreso petrolero: entre 2006 y 2012 la deuda de Venezuela se cuadruplicó, pasando de 26.500 millones de dólares a nada menos que 116.000. Maduro ha dicho Dios proveerá, pero el hecho es que Dios lleva ya rato proveyendo la bonanza petrolera más larga de nuestra historia.
Llegados a este punto, con el petróleo por debajo de cuarenta y los mercados internacionales cerrados para Venezuela, tras trajinar por el mundo pasando colecta y regresar con las manos vacías: ¿qué ha dicho Maduro?
En primer lugar ha anunciado el mantenimiento de la tasa oficial 6,30, sobrevalorada ya en una magnitud inestimable, y ha garantizado al menos 8.000 millones de dólares en esa gaveta que serán “sólo para alimentos y medicinas”. El problema está en que hace rato que esas asignaciones se vienen orientando a lo que contablemente se registra como alimentos y medicinas, pero en ningún caso se traducen en una cantidad similar de bienes. Con el mercado paralelo 29 veces por encima de esa tasa, recibir dólares a tasa oficial y crear importaciones ficticias es el único negocio del lugar. Maduro demuestra así la importancia de la élite que lo mantiene, manteniéndole a su vez los privilegios del dinero fácil. Nosotros los mantenemos a ellos, y ellos lo mantiene a él.
Maduro ha anunciado también la consolidación de Sicad I y II en una única subasta, y ha asomado que habrá un tercer mercado “de bolsas públicas y privadas”. Aseguró que con eso trata de “aplacar a ese otro mercado, el ilegal”, algo que muchos han interpretado erróneamente como el levantamiento del control de cambio. Es temprano aún. Habrá que leer la letra pequeña. Una retórica similar ya prevaleció con el lanzamiento tanto de Sicad I como de Sicad II, y lo que ocurrió después ya se conoce: Cualquier cosa menos un mercado libre.
Mi impresión es que, en este caso, tampoco lo será. Con el precio del petróleo por debajo de cuarenta dólares, nuestras exportaciones petroleras apenas llegarían a 25.000 millones de dólares. Nuestras importaciones en 2014, un año terriblemente caótico, con caídas de 4% en la producción, 3,3% en el consumo privado, 93% de inflación de alimentos y desabastecimiento rampante, estuvieron alrededor de 42.000 millones. Nuestra balanza de servicios, que contempla pagos de intereses de deuda, fletes y seguros, totalizó nada menos que 15.000 millones de dólares. Si se le agregan 5.000 dólares de pagos de principal de deuda, ese país caótico y errático viene quemando dólares a ritmo de 62.000 millones anuales. Ahora la cantidad de dólares que el gobierno tiene para vender entre esos tres sistemas es mucho menor, y si vende en el paralelo “legal” no tendría para SICAD y para el 6,30; si vende en esos dos, no tendría suficiente para aquél.
Con un detalle adicional. Muchos dan por sentado que un mercado paralelo legal traería consigo una reducción significativa en el precio del dólar “libre”. Es posible, hoy en día el mercado tiene una prima por falta de liquidez y otra por ilegalidad, es inestable y caprichoso. Algo de estructura legal podría reducir el riesgo y bajar el valor del dólar. Pero también es verdad que hay muchas transnacionales sentadas en diez años de utilidades acumuladas en bolívares (los diez años que tiene Cadivi sin liquidar dólares para repatriación de dividendos) que estarían dispuestas a volcarse sobre el mercado legal aumentando exponencialmente la demanda. ¿Y quién va a ofertar divisas en ese mercado?
Maduro también ha asomado la posibilidad de un aumento de la gasolina. Eso, que no podemos seguir regalando la gasolina, es acaso la única cosa responsable que ha dicho. Está claro que lo ha hecho más por necesidad que por convicción. El problema está en que ni la devaluación, ni el aumento de gasolina, generan dólares. La única forma de que eso ocurra es que el nuevo precio de la gasolina sea tan colosal, que reduzca la demanda en Venezuela y podamos exportar esos barriles a precios de mercado. Improbable.
Llegados a este punto, con nuestro consumo dependiendo de importaciones en una proporción nunca vista, lo único que podría evitar una caída colosal serían dólares. Pero China ha dicho que no. Los mercados internacionales están efectivamente cerrados, con primas superiores a 30% en dólares. En esa circunstancia han recurrido a una de las pocas opciones abiertas: endeudar Citgo. Por estos días, un grupo de banqueros de inversión de Texas se pasean por ahí ofreciendo 2.500 millones de dólares en bonos de la subsidiaria de Pdvsa con un rendimiento estimado de 10%. Parten de la base de que, en caso de default, la deuda sería fácilmente recuperable liquidando los activos de Citgo en Estados Unidos. Lo más curioso: en el road show queda claro que los fondos irán directamente a Pdvsa (gasto público) y no tendrán nada que ver con inversiones de la subsidiaria. El problema está en el riesgo de un default hacia finales de año, cuando debamos enfrentar el vencimiento de 11.000 millones de dólares muy cerca de las elecciones parlamentarias. ¿Qué pasaría con esa deuda de Citgo si caen en default los bonos soberanos o Pdvsa?
A propósito de la posibilidad de default, hubo un par de comentarios de Maduro que me parece vale la pena rescatar. Ha dicho que ya está claro que todo el riesgo que las calificadoras le atribuyen a Venezuela es “por factores geopolíticos”, y que en el futuro “habrá que filtrar las teorías poniendo por delante los intereses de la nación”. También ha asomado que promoverá una mayor inversión privada en el negocio petrolero, algo que podría hacer en alguna medida sin modificar la ley que exige mayoría para la República en todos sus contratos (en algunos Venezuela tiene más de 50,1%).
En resumen, Maduro ha anunciado que se mantendrá el sistema de cambio múltiple que ha engendrado el episodio de corrupción más grande de nuestra historia (y mire que tenía competencia). Ha anunciado una revisión en el precio de la gasolina, que tomará algún tiempo y en cualquier caso sólo recaudará bolívares. No ha hecho un solo anuncio monetario ni fiscal, no ha dicho cómo va a cubrir ese enorme hueco entre los ingresos y los gastos del Estado, y peor aún, se ha comprometido a crear nuevos programas sociales de protección que probablemente no vayan más allá de un espejismo. Si el déficit en 2014 fue 19% del PIB, con el petróleo en promedio a noventa dólares por barril, la magnitud del hueco fiscal ahora es inestimable. Lo único que queda es imprimir dinero a mansalva, a un ritmo que traería una inflación superior a 100%. Quizás ese Dios al que se refería Maduro no sea otro que la propia Casa de la Moneda de ahí de Maracay. Podría inclusive ir mucho más allá, pero es aún temprano para predecir una hiperinflación. La caída en el consumo privado y la de la producción será muy acentuada. La contracción necesaria en importaciones para cuadrar las cuentas en dólares es brutal, y a estas alturas ya no queda nadie en disposición ni capacidad de venir a producir aquí lo que ya no podemos comprar afuera. El Fondo Monetario Internacional, que ha actualizado su pronóstico hace unos días a nada menos que -7%, muy probablemente se haya quedado corto.
¿Qué no anunció Maduro? No levantó el control de cambio, ni ofreció una ruta clara para llegar ahí. No ofreció unificar el Tesoro Nacional, ahora dividido en cuatro o cinco partes, sólo una de las cuales pasa por el escrutinio de la Asamblea Nacional. No habló de suspender los envíos de petróleo subsidiado que aún persisten. No ofreció restablecer los activos expropiados a sus antiguos dueños. No garantizó la propiedad privada. No solicitó la renuncia el pleno al Directorio del BCV, que ha fracasado en su meta de “mantener estabilidad de precios”. No dijo nada en relación con el control de precios, por el contrario, comenzó anunciando una suerte de saqueos institucionalizados a los inventarios aún disponibles entre productores y comerciantes nacionales. Nada de esto, ninguna mención a atacar el problema de fondo y reconocer el enorme fracaso, el fraude, que ha sido la revolución. Hacer algo así, hubiese implicado acabar con el sistema de privilegios que lo sostiene, equivaldría a serruchar el piso en el que precariamente se sostiene. Por esa razón, no anunció nada de lo que nos convendría. Y es que lo que nos conviene a nosotros, como nación, hace ya rato que no le conviene ni a él ni al chavismo. Y viceversa.