lunes, 1 de agosto de 2011
Venezuela regala soberanía a Cuba
sábado, 30 de julio de 2011
Venezuela - ¿Un censo a la cubana?
En Venezuela una gran mayoría de la población tiene la desconfianza y el miedo incrustado en su ser, en cuanto a dar información personal a terceros, especialmente si éste está relacionado con el Gobierno de Chávez.
No es gratis esta desconfianza. Muchos están sufriendo las secuelas de haber firmado la solicitud de un referendo para revocar al presidente Chávez.
El temor se acrecienta cuando el Gobierno ha inmiscuido a la Cuba de los dictadores Castro en todo lo relacionado con la data ciudadana, desde todo documento que requiera pasar por una notaria o registro, pasando por el Sistema de Identidad del venezolano, incluyendo pasaportes y la cédula de identidad biométrica que está en proceso. Sobre este último se han generado denuncias por la falta de transparencia y la entrega a dedo del contrato mil millonario a la empresa estatal cubana, Albet Ingeniería y Sistemas, la cual carece de la competencia y tecnología para emprender esa tarea.
Por si esto fuese poco, ahora resulta que el XIV Censo Nacional de Población y Vivienda que comenzará el 1º de septiembre en el país, para recolectar datos supuestos a dar a conocer la estructura demográfica y socioeconómica de la población venezolana, también estará manejado por la misma empresa Albet Ingeniería y Sistemas, léase el Gobierno de Cuba.
Es cierto, que todo país que quiera planificar el futuro de sus ciudadanos con políticas públicas ajustadas a las necesidades de éstos, requiere de una investigación y análisis minucioso de un sin fin de datos personales y confidenciales del grupo familiar y su desenvolvimiento.
Sin embargo, lo que la población no debe permitir ni aceptar es que esa data personalísima caiga en manos de un Gobierno extranjero. Menos aún cuando ese Gobierno es una vieja dictadura que ha dominado y arruinado a su país por 52 años. Y cuando esa dictadura requiere para su supervivencia de los ingentes recursos petroleros que Hugo Chávez les derrocha a discreción.
De nada vale que el INE, ahora salga al paso, ante las denuncias de la injerencia cubana en el XIV Censo Nacional, y jure y perjure que los ¨datos personales suministrados por los venezolanos para el censo estarán amparados por el secreto estadístico¨. Ni que indique que ¨ la población podrá consultar en la página web del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) el número de cédula del empadronador que visite la casa¨. O explique las maravillas de la tecnología importada que se utilizará en el proceso.
El Gobierno debe y tiene que aclarar a dónde irá a parar esa data tan importante para la vida personal de cada venezolano y para la tan cacareada soberanía y seguridad nacional.
domingo, 24 de julio de 2011
Propuesta al Banco Central de Venezuela - Econ. Guillermo García
viernes, 22 de julio de 2011
En Venezuela hacen falta 78 viviendas por cada 1.000 habitantes
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Fuente El Nacional
lunes, 18 de julio de 2011
Quien fue el traidor que entregó a Cuba nuestra cedulación
El reportaje de la periodista Adriana Rivera, en El Nacional de ayer, domingo 17 de julio de 2001, aportó datos, nombres propios y sumas millonarias a lo que ya sabíamos: un país extranjero maneja la base de datos de todos los venezolanos, hace negocios en representación de la república y cobra por ellos millones de dólares de sobreprecio.
Hay que ser venezolano para saber la ira y humillación que se experimenta al constatar esta ominosa situación. Tras una investigación que evidentemente le ha tomado varios meses, la reportera nos pone delante el hecho, sin lugar a dudas criminal, de que Chávez entregó, en secreto, a los cubanos la cedulación de 27 millones de venezolanos.
Desde luego, el autócrata no es el único venezolano que estaba al cabo de esta aberrante operación por la cual “para Cuba será muy fácil emitir cédulas y pasaportes venezolanos para sus ciudadanos y funcionarios o, incluso, para otros extranjeros”, otros 20 tipos nacidos en este país estaban al tanto del grave desmedro que se le hacía a Venezuela. En el reportaje están mencionados Jesse Chacón y Pedro Carreño, a quienes, de ser cierta la terrible acusación, les faltarán horas para avergonzarse y resarcir a la república.
Según expone Adriana Rivera en su trabajo periodístico, la empresa del gobierno cubano favorecida con el contrato de más de 170 millones de dólares es Albet Ingeniería y Sistemas. Esta empresa, de la que el técnico venezolano Anthony Daquin, ex asesor del gobierno local, dice que es un camuflaje del G2 cubano, elabora la nueva identificación para Venezuela, tiene acceso libre a la base de datos de los ciudadanos e incluso a la expedición de los documentos. Y si esto fuera poco, el contrato tiene cláusulas de confidencialidad que impiden a los técnicos nacionales conocer el proceso.
Desde luego, como siempre que se trata de negociados entre Chávez y los cubanos, los venezolanos quedan fuera, “la parte venezolana no podrá acceder a los códigos fuente”; son perseguidos si se atreven a hacer alguna observación en tímida defensa a los intereses de Venezuela: los cubanos han botado a unos cuantos compatriotas; y el signo principal de todo es el enorme sobreprecio que la república debe pagar. “Además del secreto y las irregularidades en su adjudicación, el convenio ha resultado altamente costoso y ha estado plagado de demoras”.
El trabajo de Rivera abunda en detalles, a cuál más escandaloso. Con la mitad de los crímenes perpetrados en este caso debería bastar para destituir la cáfila de delincuentes que detenta el poder en Venezuela y someterlos a un juicio donde salgan a relucir los mil castigos y despojos a los que han sometido a Venezuela.
viernes, 15 de julio de 2011
Presidente...arrepiéntase
Presidente… arrepiéntase
Dudé mucho… pero mucho, para escribirle estas líneas desde mi condición de venezolano y cristiano. Yo tengo mucho temor a Dios. Esto significa que me da miedo ofender a mi Dios con mis acciones y palabras y no responderle al amor que Él me tiene. Yo trato en todo posible de no hacerlo.
Como decía santo Domingo Savio, es preferible morir antes que pecar. Pero, cuando lo hago acudo enseguida al sacramento de la confesión, me arrepiento, pido perdón y, especialmente, trato de reparar mis errores. Yo pienso que no hay que hacer leña del árbol caído. Jamás desear un mal a nadie… pero a nadie, ni a nuestro peor enemigo. Y, aunque Usted no es mi enemigo porque en verdad procuro no tenerlo, le deseo no sólo su total salud corporal, sino, sobre todo, su salud espiritual.
Cuando a san Alberto Hurtado, sacerdote chileno, le dieron la noticia de que tenía cáncer, exclamó con fe: “Dios ha sido tan bueno conmigo que me ha dado tiempo para purificar mi vida y arrepentirme de mis pecados”. Y cuando le preguntaban por su salud respondía: “contento, Señor, contento”. Señor presidente, yo le digo lo que Dios mismo le dijo a los israelitas por medio del profeta Isaías, vuelva a Dios mientras va de camino.
No quisiera que mis palabras le lastimen el alma. Mucho menos que ofendan a sus humildes seguidores que son los que en verdad sufren por su enfermedad, no así sus secuaces que ya están pensando qué hacer para no perder sus privilegios. Yo rezo por Usted al Dios de mis Padres que es el mismo que Jesús de Nazaret me reveló en la cruz, a quien sigo, para que le convierta su corazón. Presidente, lea bien lo que el Señor le está queriendo decir con este acontecimiento de su vida.
La Iglesia católica, estoy seguro, le acoge con la misma misericordia del Padre eterno. No se alegra como lo hizo Usted con la enfermedad del Cardenal Velazco, no lo enviará al infierno como lo hizo Usted cuando el Pastor de Caracas murió. Tampoco mandará a tirar perros muertos y gritar insultos como lo hizo Usted en el entierro del valiente misionero Cardenal Velazco.
Lo primero que hizo la Conferencia Episcopal, cuando Usted oficializó su estado de salud, es ordenar a todos los católicos que oráramos por su salud. Así lo haremos, estoy seguro. Les pediremos a nuestros amados cardenales Velazco y Rosario Castillo y al Sr. Brito, así como a los asesinados el 4 de febrero del 92 y el 11 de abril del 2002, para que intercedan por su salud ante el Señor de la historia.
Presidente… arrepiéntase. Pida perdón por la muerte del Sr. Brito y rectifique devolviéndole sus propiedades a su familia. Devuelva las propiedades y las empresas confiscadas por su régimen. Deje libre a los presos políticos e invite a los perseguidos por usted a que regresen a nuestro País. Devuélvale sus trabajos a los numerosos despedidos injustamente de PDVSA y de otros lugares de trabajos oficiales.
Llame a la reconciliación nacional. Ordene a sus secuaces no atropellar a ningún venezolano. No echar gas del bueno ni del malo a los estudiantes ni a los familiares de los presos ni a los profesionales y obreros que reclaman justicia. No persiga más a los comunicadores sociales, no cierre más Medios de Comunicación Social y ordene abrir o devolver los cerrados o confiscados. Y muchas más acciones de su régimen que ha hecho sufrir al prójimo.
Presidente… estamos conmovidos por su enfermedad. Pero conmuévase usted por la enfermedad de muchos presos políticos a quienes se les está negando sus derechos humanos más elementales de asistencia médica.
Repito, que mis palabras no lo ofendan. Pero insisto en mi invitación a convertir su corazón y reparar sus pecados. Nada sana y libera más que el perdón. Dios lo cuide presidente y proteja a mi pueblo de la tiranía.
Andrés Bravo
Capellán de la UNICA
Publicado por Noticiero Digital.com
